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Las malas expectativas laborales están animando a los jóvenes a repetir la residencia

La actual falta de estabilidad laboral del profesional sanitario tiene como consecuencia que una gran mayoría de médicos se vuelvan a presentar al examen MIR, para iniciarse en una nueva especialidad que les asegura 4 o 5 años más de contrato de formación en régimen de residencia de una nueva especialidad, cobrando normalmente 1.500€ y con la realización de cinco guardias mensuales.

Los jóvenes que acaban ahora la residencia tienen dos opciones: el paro o emigrar”, explicó Francisco Miralles, secretario general del Consejo Estatal de Sindicatos Médicos (CESM). Así, ante la ola de emigración de profesionales sanitarios, ha surgido una tercera opción válida para aquellos médicos que ya han terminado sus años de residencia.

Frente a la creciente emigración a países como Suecia, Alemania, Francia o Reino unido, ha surgido este nuevo fenómeno de “volver a ser novato” en distintos ámbitos de la medicina, y asegurarse así algún tipo de contrato y nueva oportunidad profesional.Opción que Fernando Rivas, vocal nacional de empleo precario de la OMS, ha calificadocomo “una situación anormal”.

El descenso en inversión sanitaria pública ha conllevado un descenso en el nivel de contratos de personal sanitario, así como un significativo empeoramiento de los tipo de contrato que se ofrecen. La gran incertidumbre de los médicos formados ante la inestabilidad laboral les lleva a ejercer cualquier otra especialidad en busca de salidas.

En este sentido, según comenta una médico que ha iniciado recientemente su residencia en microbiología clínica en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, “hacer una segunda especialidad se trata actualmente de una verdadera salida laboral”. Tras 5 años ejerciendo como médico especialista de medicina interna en el hospital madrileño de La Paz, volvió a presentarse al examen MIR para tomar una nueva especialidad porque solo conseguía contratos meramente de “becario y sustitución”. Afirma que “la precariedad laboral junto a la falta de conocimiento del trabajo hecho, tanto asistencial como científico” le llevó a tomar la decisión de volver a presentarse al examen MIR.

También una médico interno residente en medicina intensiva del hospital Severo Ochoa de Leganés, quien también ha comenzado su segunda especialización en radiología, afirma que tomó la decisión tras haber visto a sus compañeros de mayor edad “muy quemados” por formar parte de una especialidad con muy bajas expectativas laborales que “da muy mala vida“.

Explica que sus compañeros aumentaban el número de guardias por necesidades económicas, conocidos como “los guardieros“, quienes estaban centrados en “dormir y trabajar nada más”. Recuerda que las guardias pueden consistir en 17 o 24 horas seguidas de trabajo, y que como médico residente se continúa trabajando al día siguiente. Explica cómo muchos de sus compañeros se dedicaban a solicitar este tipo de trabajo hasta en un total de 4 centros distintos.

No obstante, pese al gran interés de muchos médicos por ejercer de “guardieros“, añade que “antes, al acabar la residencia se podía aspirar a este tipo de contratos de guardias. No obstante, los que acaban ahora no“. Añadiendo que “la situación está mucho peor que antes”.

Entre las motivaciones profesionales de los médicos sanitarios españoles se encuentra la remuneración, así como el horario laboral, desarrollo de su carrera y valor de su labor como profesional. En este sentido, según explica un médico especialista en medicina preventiva que se formó en España y actualmente trabaja en el Institut de Veille Sanitaire, un organismo oficial dependiente del Ministerio de Sanidad francés, una gran mayoría de médicos que terminan la residencia y encuentran lugar en algún puesto de trabajo, tiene “unas expectativas funestas, remuneración devaluada de su trabajo, nula posibilidad de desarrollo profesional, falta de respeto a la profesión por parte de la clase dirigente y situaciones familiares a las que hacer frente económicamente“. Apunta así, que mejor que estar “a la espera de un contrato basura” decidió, en desacuerdo a volver a tomar el examen MIR para buscar un sueldo mínimo de formación, marcharse a un lugar donde “el trabajo está bien remunerado, permite desarrollar mi carrera y se valora mi labor como profesional”.
..Débora Rey