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Una modificación de la dieta puede mejorar el síndrome metabólico

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Una dieta centrada exclusivamente en aumentar la ingesta de fibra funciona casi tan bien como la dieta más compleja de la Asociación Americana del Corazón (AHA en sus siglas en inglés), dieta recomendada para conseguir la pérdida de peso y mejorar el perfil de riesgo de los pacientes con síndrome metabólico, según sugiere un estudio sobre un universo aleatorio publicado en la última edición de la revista Annals of Internal Medicine.

A pesar de que el objetivo principal de nuestro estudio no se cumplió (que el grupo de dieta alta en fibra consiguiera mejores resultados en la pérdida de peso), se encontró que la intervención en un único componente de la dieta puede lograr una pérdida de peso clínicamente significativa similar a la de la dieta de varios componentes de la AHA” según los investigadores. “También nos sentimos alentados por las mejoras que se producen en la presión arterial, la calidad de la dieta, y la resistencia a la insulina, componentes de una parte integral en la prevención de la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el manejo del síndrome metabólico“.

Yunsheng Ma, médico de la División de Medicina Preventiva del Departamento de Medicina de la Universidad de Massachusetts, y sus colegas reclutaron a 240 pacientes para el estudio, todos adultos, adultos con síndrome metabólico. La edad promedio fue de 52 años de edad, y con predominancia de mujeres (72,1%), de raza blanca(87,4%), y con al menos una carrera universitaria (86,1%).

Los pacientes fueron asignados al azar a dos grupos diferentes, el primer grupo es el de la dieta alta en fibra y, el segundo, el de la dieta de la AHA. Los participantes del primer grupo recibieron instrucción de incrementar su consumo de fibra en, por lo menos, 30 g/día. Los participantes del segundo grupo recibieron instrucción de aumentar la ingesta de fibra, además de proponer metas individuales para la ingesta de grasas saturadas y calorías, y seguir otras prácticas recomendadas por las directrices (por ejemplo, comer pescado dos veces por semana, lo que minimiza el azúcar y la ingesta de sodio y limitar el alcohol). A ninguno de los grupos se les dio instrucción alguna sobre la actividad física.

A los 12 meses, no hubo una diferencia significativa en la cantidad de peso perdido entre los dos grupos, de 2,1 kg en el grupo de alto contenido de fibra (95% intervalo de confianza [IC], 2,9 a 1,3 kg) en comparación con 2,7 kg (95% IC, 3,5 a 2,0 kg) en el grupo de la dieta de la AHA. Además, ambos grupos mostraron mejoras en la presión arterial, la calidad de la dieta, resistencia a la insulina, y los niveles de insulina en plasma en ayunas.

Se registró una tendencia según la cual los pacientes en el grupo de alto contenido de fibra fueron algo más propensos a desarrollar diabetes que aquellos en el grupo de la dieta de la AHA (un nivel de hemoglobina A1c de al menos 6,5%), siete pacientes del primer grupo se convirtieron en diabéticos, mientras que del segundo grupo sólo un paciente.

La tasa de deserción en el grupo de la dieta alta en fibra fue del 9,9%, mientras que fue del 12,6% en el grupo de la dieta de la AHA, que es una diferencia poco significativa.

Los resultados muestran que sólo el aumento de la ingesta de fibra puede ser una alternativa razonable para las personas con dificultad para llevar a cabo regímenes de dieta más complicados“, concluyeron los autores.

Nuestro estudio también demostró que algunos aspectos que no habíamos tenido en cuenta también mejoraron al añadir fibra en la dieta (por ejemplo, la proporción de carne blanca vs. carne roja consumida), posiblemente debido a la sustitución de alimentos ricos en fibra para los alimentos menos saludables“.
..Amaya Lujambio