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La cirugía ecoguiada, la cirugía sin bisturí

5 de agosto, 2015
Cirugia ecoguiada

Trinidad Andrés Moreno tiene 58 años, y en mayo del 2014, su arrojo y decisión la  convirtieron en la primera paciente diabética del mundo que se sometía a una cirugía ecoguiada ultramínimamente invasiva del pie. La razón no era otra que solventar una fascitis plantar que padecía desde hacía siete años.

La fascitis plantar es a los corredores lo que la epicondilitis o codo de tenista a los que practican algún deporte de raqueta, es decir, la lesión más frecuente. Trinidad recuerda como había pasado por todo tipo de tratamientos para tratar de solucionar el dolor en el talón pero no obtenía ningún resultado óptimo. Una vez que los muchos especialistas a los que acudió le desaconsejaron que pasara por el quirófano, la última opción terapéutica que le quedaba, el panorama que se le presentaba era preocupante, y es que la intervención quirúrgica es necesaria en el 10% de los casos en los que el problema no responde a las terapias convencionales (como a ella le estaba ocurriendo) y el problema se puede cronificar.

Trinidad además tenía un “plus” que dificultaba que pasara por el quirófano, y es que era diabética y, además por si fuera poco padecía de insuficiencia venosa, dos factores de riesgo en las intervenciones de miembros inferiores. “Probé todos los tratamientos, pero seguí sufriendo las graves molestias en el pie que me impedían andar. Ya no sabía qué hacer”. Fue entonces cuando se planteó realmente pasar por quirófano, aunque “un médico tras otro, me dijo que por mis enfermedades no podía operarme”.

Finalmente decidió acudir a un “especialista que me recomendó una nueva técnica de cirugía ultra-mínimamente invasiva guiada por ecografía, de la que tenía noticias por los reconocimientos internacionales que había recibido”, recuerda Trinidad, una vez superada su lesión tras siete años de calvario.

¿Qué es la cirugía ecoguiada?
El traumatólogo y director de Avanfi-tulesiondeportiva.com,  Manuel Villanueva, explica en que se basa esta técnica que evita el uso del bisturí y mejora sobremanera los resultados del paciente. “Se trata de liberar parte medial de la fascia plantar mediante anestesia local, con un bisturí especial y con tan sólo 1 o 2 milímetros de incisión. Todo el proceso se realiza controlando la operación con el ecógrafo encima y sin dejar la pierna sin riego sanguíneo. Se reduce el dolor y se acelera la recuperación de los pacientes. No se dan puntos al terminar y el paciente sale andando del quirófano”.

No es de extrañar, que una cirugía en la que no hace falta el bisturí, no se dan puntos, y el paciente sale andando del quirófano, recibiera en la edición de 2014 los “Oscar” de la cirugía ortopédica por parte de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (AAOS), siendo además la primera vez en la historia que se concede este galardón a una técnica basada en la cirugía ecoguiada y aplicada a la Medicina Deportiva y Traumatología.

Desde hace tiempo existen terapias quirúrgicas menos invasivas para distintas dolencias abdominales, ginecológicas o traumatológicas, que implican evitar el uso de cirugía abierta, gracias a la llegada de la laparoscopia. Sin embargo, como afirma Villanueva, a día de hoy, “afortunadamente, podemos decir que existe una nueva y revolucionaria forma de enfrentarse a muchas lesiones deportivas y traumatológicas sin tener que recurrir al bisturí”. Y todo debido a la cirugía ecoguiada ultramínimamente invasiva que permite localizar la zona dañada, focalizar todo el tratamiento en ella, y sobre todo, lo que hasta hace años era impensable, casi quimérico, y ahora es posible, ver y tratar la lesión sin abrir gracias al uso externo de un ecógrafo.

Según los expertos, “hasta ahora las opciones quirúrgicas de la fascitis plantar incluían la cirugía abierta, la cirugía endoscópica, con uno o dos portales de incisión y la cirugía percutánea asistida con fluoroscopia”. En el caso de las dos primeras, “exigen isquemia”. Para  la segunda, es necesario  “la prueba de imagen, los rayos x, pero este apoyo visual no permite controlar cuanto se libera de la fascia, pues esta no se ve con rayos x, sólo se ve el hueso, por lo que la intervención” se puede decir que se hace prácticamente “a ciegas”. A este hecho, se suma además, como ocurre con Trinidad, “que en pacientes con diabetes o insuficiencia venosa todas estas intervenciones pueden estar contraindicadas”.
..Emilio Ramirez