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Una clínica tiene que indemnizar con 1,2 millones por las malformaciones causadas en un bebé nacido por un tratamiento de fertilidad

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La Clínica Tambre de Madrid tendrá que indemnizar a la pareja formada por EZC y RFH. con más de 1,2 millones de euros como consecuencia de las secuelas con las que nació su hija MFZ el 18 de agosto de 2012. Según el fallo del juzgado de primera instancia número 43 de Madrid, al que ha tenido acceso el diario El País, la niña “padece un deterioro muy grave de las funciones cerebrales superiores integradas” a la que se añaden distintos grados de sordera en ambos oídos.

Los hechos se remontan a octubre de 2011, cuando la pareja acudió a la clínica para someterse a un “tratamiento de fertilidad, consistente en fecundación in vitro”, tal y como recoge la sentencia.

En las pruebas previas, la mujer presentó una “serología positiva para el virus citomegalovirus”, sin embargo, señala la sentencia que, “estos resultados fueron ignorados por el personal de la Clínica Tambre, que inició la reproducción asistida”. El resultado, el nacimiento de una niña que presentaba “un retraso grave en el desarrollo de todos sus dominios”.

La elevada cifra total (1.124.478,67 euros) de la indemnización, como recoge El País, es la suma de varias partidas: La indemnización por la incapacidad permanente de la niña, la gran invalidez, daños moral, perjuicio estético, adecuación de vivienda y vehículo y los 3.360 euros del proceso de fecundación.

En declaraciones a El País, el director médico de la clínica, Alberto García Endíganos, dice que aún el centro no ha decidido si va a recurrir la sentencia. Para él, respecto a la decisión judicial, no están “del todo de acuerdo”, y es que como explica, la analítica del citomegalovirus, “no está incluida en los protocolos habituales”, sin embargo, incide en que por el hecho de querer prestar a sus clientes el mejor servicio posible, y por tanto, como ocurrió con esta pareja, realizarles la prueba, se ha vuelto en su contra. En este sentido, afirma que “si no la hubiéramos hecho no se hubiera detectado”, aunque la niña habría nacido con las mismas secuelas, admitiendo también que “el resultado no se valoró adecuadamente”.

Para el médico, este hecho, en 40 años de trabajo en el centro, y tras haber “realizado más de 15.000 ciclos de reproducción asistida”, de los que “han nacido más de 10.000 niños”, nunca antes se “había producido ningún caso de esta naturaleza”, concluye.

¿Qué es el citomegalovirus?
Como informa los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) el citomegalovirus o CMV es un virus común que puede contraerse mediante el contacto con la saliva o la orina de los niños. La mayoría de las infecciones por el CMV son “silenciosas”, es decir, la mayoría de las personas infectadas por este virus no presentan signos ni síntomas.

Sin embargo, las mujeres embarazadas infectadas pueden transmitir el CMV a sus bebés y así causar una infección congénita (infección que se transmite de madre a bebé durante el embarazo) por el CMV. La infección congénita por el CMV puede causar pérdida auditiva, convulsiones y discapacidades del desarrollo.

En los Estados Unidos, cada año más de 5,000 niños sufren enfermedades y discapacidades permanentes causadas por la infección congénita por el CMV,  aunque muchos bebés (unos 80 de cada 100) con esta infección nunca presentan síntomas ni discapacidades.

Los niños con infección congénita por el CMV tienen más probabilidades de sufrir discapacidades permanentes si presentaron síntomas de la infección cuando nacieron. Sin embargo, algunos niños con infección congénita por el CMV que parecen sanos al nacer pueden presentar, con el tiempo, pérdida de la audición o de la vista debido a la enfermedad.
..Emilio Ramirez