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Realizan el primer trasplante de corazón parado en Europa

6 de abril, 2015
Hospital Papworth

Cirujanos del Hospital Papworth en Cambridgeshire (Reino Unido), han realizado el primer trasplante en Europa utilizando un corazón parado. Lo normal, es que para estas intervenciones, los órganos provengan de donantes que, están en estado cerebral, pero su corazón sigue latiendo. En este caso, el corazón, y también los pulmones del donante habían dejado de funcionar. El hospital, en un comunicado, anunció que gracias a esta técnica utilizada por ellos, aumentará considerablemente el número de corazones disponibles para trasplantes.

Esta técnica pionera, permite, por decirlo de alguna manera, resucitar corazones que han estado parados durante unos 20 minutos, y trasplantarlos a los pacientes. Consiste en usar un corazón que ha dejado de latir y revivirlo en una máquina llamada ‘heart in a box’ (corazón en un cajón). En este cajón, el corazón se mantiene caliente y se restablece su cadencia de latido, además, gracias a un fluido nutritivo, se reduce el daño al músculo del corazón. Después de 50 minutos en observación, el corazón se consideró apto para el trasplante y se procedió a intervenir al paciente Huseyin Ulucan, un hombre de 60 años de Londres.

Steven Tsui, director clínico de trasplantes en el Hospital Papworth, mostró su satisfacción, y es que  “con el progreso de nuestro paciente después de su operación usando esta nueva técnica. Su pronta recuperación es testimonio de la investigación llevada a cabo en Papworth. Tenemos esperanzas de que este procedimiento, en el futuro, permita que más corazones estén disponibles para los muchos pacientes en lista de espera”. La noticia para la comunidad médica abre una nueva vía de investigación, y es que se podría salvar hasta un 25% más de pacientes tan solo en el Reino Unido.

TransMedics ha sido la empresa que ha desarrollado una máquina que permite la utilización de los órganos parados. Esta compañía estadounidense ha creado el único equipo médico portátil del mundo capaz de superar las limitaciones de la conservación en frío para el trasplante de órganos. Gracias a la tecnología se minimiza el daño por isquemia (disminución del flujo de sangre rica en oxígeno a una parte del organismo) y se puede un realizar seguimiento y evaluación continua hasta el momento de la entrada a quirófano, con un coste de 35.000 euros por paciente trasplantado.