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Terapias no convencionales para reducir la presencia de los crónicos en urgencias

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Reducir la incidencia de los efectos secundarios de los tratamientos convencionales de los procesos oncológicos para mejorar la calidad de vida de los enfermos, así como reducir su presencia en los servicios de atención urgente de los centros sanitarios, son dos de los resultados más directos que tendría una implantación progresiva de la llamada oncología integrativa en la sanidad pública, según ha explicado el biólogo y asesor científico del Instituto Mas Palop, Juan Serrano Gandía.

El objetivo es incorporar las terapias no convencionales como un suplemento a las prácticas de la llamada medicina tradicional o convencional, esto es, incorporar una visión global del paciente y los efectos de los tratamiento que recibirá, abordándolo desde la nutrición, la homeopatía, la fitoterapia y los aspectos emocionales, con el objetivo principal de minimizar la problemática asociada a tratamientos agresivos para el cuerpo como la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia, entre otros, según el asesor científico del Instituto Mas Palop.

De esta forma, se incrementa la calidad de vida del paciente durante el proceso y se reduce su presencia en las urgencias sanitarias como consecuencia de estos efectos colaterales, que son previsibles y tratables de forma paralela, tal y como ha explicado Juan Serrano Gandía.

Para ello, existe una amplia gama de terapias no convencionales, de probada eficacia científica -quiromasaje, drenaje linfático, reiki, etc.-, que ya se han empezado a implantar en los principales centros médicos de referencia del mundo, caso del Johns Hopkins Hospital de Baltimore (Maryland), o el Hospital público Puerta de Hierro de Madrid, en sus tratamientos a pacientes con procesos terapéuticos de larga duración.

Abordar las enfermedades crónicas y, particularmente el cáncer, de manera integrativa, tratando al paciente en su totalidad y no sólo como un organismo portador de un tumor, permitiría aliviar la congestión de los servicios de urgencias y también reducir el efectos de los tratamiento agresivos en los pacientes, según ha explicado el asesor científico del Instituto Mas Palop, que ha señalado que se trata de un modelo de asistencia médica basado en la evidencia, es decir, en pruebas científicas que tengan en cuenta todos los niveles del ser y de la experiencia de las personas que buscan volver a un estado de bienestar.