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Casi la mitad de los casos de diabetes tipo 2 podrían evitarse

29 de mayo, 2015
Diabetes tipo 2

El Dr. Víctor M. Andía, médico adjunto del Servicio de Endocrinología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, ha alertado durante el 57 Congreso anual de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) que se está celebrando en Madrid del 27 al 29 de mayo, que en los últimos años se han producido muchos avances tanto en fármacos como en tecnologías que facilitan el tratamiento de la diabetes y mejoran la calidad de vida de estos pacientes, sin embargo, “todos estos avances conllevan un elevado coste que, de no frenarse el ritmo de crecimiento de esta enfermedad crónica, puede hacerse insostenible para el sistema sanitario”.

Ante la pregunta de cómo parar esta epidemia, el propio Andía ha explicado que “a falta de tratamientos curativos de la diabetes, es preciso aumentar los esfuerzos en su prevención, que no deben ser responsabilidad exclusiva del personal sanitario, sino que debe hacerse extensiva a otros estamentos de la sociedad al tratarse de un problema de salud pública, por lo que su manejo debe ser multidisciplinar”.

Pero para conseguir esta remisión es preciso un tratamiento enérgico de los factores de riesgo, sobre todo de la obesidad, ya que, actualmente, “casi la mitad de los casos de diabetes tipo 2, enfermedad cuya prevalencia en España por encima de los 30 años es sobre el 14%, se podría prevenir si se mantuviera una actividad física regular (más de cuatro días por semana) y una alimentación saludable, lo más cercano al concepto de dieta mediterránea”, ha explicado por otro lado el Dr. Luis Alfonso Calle, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico San Carlos, durante la conferencia Avances en diabetes, celebrada hoy en el marco del congreso.

Debemos invertir en prevención para garantizar el futuro. Si la diabetes tipo 2 se diagnostica y se trata precozmente con estos cambios en el estilo de vida podría regresar también en un 50% de los casos”, continúa, a la vez que añade que “si esto significa curación de la diabetes o meramente control adecuado es una pregunta que queda aún por contestar”.

Asimismo, el Dr. Calle resalta la importancia de que “el estilo de vida saludable comienza en el ambiente intrauterino para inducir cambios epigenéticos que favorezcan la prevención de la obesidad y la diabetes tipo 2, pero continúa durante la lactancia, en la edad infanto juvenil y a cualquier edad”.

Prevención de la diabetes tipo 1
En el caso de la diabetes tipo 1, cuya incidencia en España en menores de 16 años es de 15 nuevos casos por 100.000 habitantes y su prevalencia se sitúa en torno al 0,2% (cerca de un millón de personas la padecen), según el Dr. Andía, “para su prevención es necesario actuar en fases más tempranas de la agresión autoinmune o emplear otras estrategias de inmunomodulación usando varios fármacos, bien de forma simultánea o secuencial”.

En este sentido, uno de los mayores avances que se están produciendo en los últimos años tiene que ver con el concepto de ‘páncreas artificial’. “Los nuevos sistemas de infusión continua de insulina ‘semiautomáticos’ asociados a la monitorización continua de glucosa se acerca al concepto de ‘páncreas artificial’ que puede prevenir la aparición de hipoglucemias graves y da un extra de seguridad al tratamiento”, argumenta el Dr. Calle.

En la misma línea, el Dr. Andía opina que “las bombas de infusión continua de insulina son una realidad desde hace décadas, y los sensores continuos de glucosa en tejido intersticial han progresado muy rápidamente en los últimos años. La conexión entre ambos dispositivos para que el sensor controle el ritmo de infusión de la bomba es solo cuestión de tiempo, ya que los resultados de las experiencias realizadas hasta ahora son muy prometedores, con buenos resultados de control nocturno, pero todavía hay que mejorar su funcionamiento durante el día para adaptarse a las distintas actividades de los pacientes”.

Células madre, alternativa a varios años vista
También existen otros “tratamientos muy prometedores”, según el Dr. Calle, como es el caso del tratamiento inicial en fases pre-hiperglucémica con antincuerpos monoclonales u otras estrategias inmunológicas para preservar la funcionalidad de la célula beta: “El mayor problema es identificar con precisión quiénes van a presentar destrucción de la célula beta de forma sensible y específica, pues este tipo de tratamiento no está exento de riesgo. La utilización de células madre tanto embrionarias como adultas representan también una alternativa pero a varios años vista”.

Respecto a las insulinas, los expertos destacan que hay nuevas formulaciones en situación experimental y puede volver a ser una opción la administración inhalada o incluso oral, “pero todavía no será accesible en los próximos años”. Sin embargo, tal y como comenta el Dr. Andía, “por el momento no parece existir una alternativa adecuada a la insulina y las terapias basadas en las incretinas, aunque más seguras y con otros efectos favorables añadidos, en el fondo actúan principalmente a través de la insulina”.