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Dr. Manuel Puig: Los médicos llegan a recibir contratos por días

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¿Qué le piden los médicos a los nuevos consejeros de sanidad? El Dr. Manuel Puig, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y Director y Jefe del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol, también ha querido, desde su experiencia, dar a conocer su parecer sobre lo que los nuevos consejeros de sanidad deben mejorar de cara a tener un Sistema Nacional de Salud más eficaz y con profesionales más motivados.

¿Son las privatizaciones más importantes para la prensa o para los médicos?, ¿en qué afecta al médico?
Hay que tener muy en cuenta que dentro de lo que pueda entenderse por el concepto de “privatizaciones”, pueden existir o caber una serie de dinámicas administrativas que pueden desembocar en un bloque de actuaciones que determinen una pérdida de calidad asistencial que, en principio, no debería darse. Otra cuestión es que esa dinámicas de actuación que puedan darse en ciertas CC.AA., como Barcelona o Madrid, por las razones que sean, puedan llegar a ser malas. Lo que debe procurarse es que estas actuaciones sean objetivamente buenas y vayan bien encaminadas y de acuerdo con una buena gestión profesional.

Por citar un ejemplo como puede ser al caso de un hospital que desea privatizar su servicio de comida y dentro de ese proceso puede suceder que con la privatización se elija una empresa que por su volumen general de negocio, al tener más movimiento que ese hipotético hospital, pueda conseguir mejores precios en la compra de sus productos. Con lo cual, al prestarse este servicio de una manera más profesional, que escapa completamente al ámbito médico, si es interesante. Pero no es lo mismo cuando lo que se trata de privatizar es el apartado de tecnología clínica. No es lo mismo. Hay que tener muy en cuenta que no se le puede poner entonces la etiqueta de privatización a un aspecto que, realmente, no lo es. Ni todos son tirios, ni todos troyanos. Hay que entender y comprender que algunos de los muchos aspectos que rigen la marcha de nuestro Sistema de Salud, no son suficientemente buenos. Para ello lo que debe procurarse es aplicar siempre unas fórmulas o soluciones que estén siempre centradas y regidas por un criterio profesional para que todas las innovaciones que se deseen implantar se canalicen siempre de acuerdo con el personal médico.

En otro aspecto me parece interesante destacar que si en las “innovaciones” o “privatizaciones que se pretenden implantar no participan los profesionales médicos, rotundamente tengo que decir NO a ello. Hay autonomías en las que, lamentablemente, el profesional médico no es nada más que un número y, como tal, muchas de sus opiniones no son tenidas en cuenta, habiéndose dado el caso de que en algunas ocasiones se ha llegado a producir desde la misma Administración una especie de acoso y derribo al mismo que no debe consentirse. Hay que ser justos hay y llamar a las cosas por su nombre.

¿Qué le ofrece el sistema sanitario a un médico profesionalmente?
La realidad es que le ofrece poco. Además de poca remuneración, sucede lo mismo con la cuestión de la estabilidad porque estamos viendo que, en algunas ocasiones, se le ha llegado a ofrecer hasta un contrato por días. Por lo tanto, desde el punto de vista de estabilidad no la hay y desde el de la remuneración tampoco. Nos encontramos En este aspecto nos encontramos a la cola de Europa y, bajo el punto de vista de recursos humanos, resulta que, como consecuencia, el profesional se encuentra también poco valorado, especialmente en el caso de las generaciones que se están incorporando que, en algunos casos, al ser gente muy comprometida, han puesto por delante su concepto de la profesionalidad por encima de otros aspectos personales, como pueden ser sus emolumentos y con estos conceptos se está remodelando la nueva estructura del Sistema Sanitario, salvo en el tema de la remuneración que, como ya he indicado, continuamos estando a la cola de Europa.

¿Está la carrera y la actividad profesional marcada por los problemas financieros de las CCAA?
Totalmente. Administrativamente se está llegando a fijar unos objetivos economicistas que resultan inalcanzables.
Suele ser normal que se nos pongan límites en el presupuesto de farmacia, mientras a los políticos se les llena la boca con la utilización de productos que, por el camino que sea, representen innovación. Pero cuando tienes que incorporarlos al paciente, como esta innovación tiene un coste, resulta que te encuentras que no puedes hacerlo porque no hay presupuesto que los pueda asumir, con lo cual el profesional médico puede llegar difícilmente a cubrir los objetivos que se le han previamente marcado. Circunstancia que da lugar a que esos objetivos difícilmente puedan alcanzarse, a pesar de las revisiones que a lo largo del año nos vemos obligados a realizar.

Hay que pensar que no se puede llegar a funcionar nunca bien cuando se intenta aplicar la vieja política de “café para todos”. Con lo cual resulta bastante difícil alcanzar “méritos profesionales” y lo que es peor, reconocerlos, dándose el hecho de que el que se esfuerza mucho recibe igual o parecido que el que lo hace poco, con lo cual, con esa política se puede llegar poco o nada a estimular nada la vida profesional. Hecho que no desmerece la labor que en este aspecto realizan meritoriamente algunas Instituciones que fijan sus objetivos de forma seria y más de acuerdo con los profesionales de la medicina porque estos suelen cumplir siempre.

Todos los estamentos profesionales coinciden en que la Atención Primaria es la base de todo el Sistema de Salud. ¿Qué se puede hacer para potenciarlo?
No estoy de acuerdo con la idea de que la AP sea la base del Sistema de Salud. Aún siendo fundamental, implica que hay que prestarle la atención debida a la asistencia especializada, que tiene que actuar y resolver d acuerdo con lo que le proporcionan los ojos de la AP. Ello implica que la atención y la realización debe ser perfecta tanto de abajo a arriba como al contrario. Si alguna de ellas no se entiende debidamente, el Sistema no puede funcionar bien nunca. Por tanto no se debe descuidar ninguna de las dos porque ambas son igualmente importantes. Si alguna falla el Sistema Sanitario no podrá ser nunca lo resolutivo que tendría que ser.

Lo que ha podido observarse es que, no hace mucho, cuando se creaba un hospital, para su puesta en marcha se potenciaba primero la Primaria, contratándose para ello a gran número de profesionales. Poco después, por suerte, se acometió su reforma, dándoles a algunos de ellos nuevos contenidos que implicaban nuevos horarios y nuevos planes estratégicos, que han conseguido que hoy estos servicios sean muy eficaces y consigan cierto prestigio. Por tanto, lo que debe hacerse es no maltratarla, procurar que se ocupen de ella grandes profesionales y si se quiere, potenciarla. Hay que hacerlo, debe hacerse sin remedio, pero realizándolo siempre con un auténtico contenido profesional, nunca administrativo, o que los profesionales trabajen conjuntamente con los gestores para que se organice bien y se establezca de forma conjunta el proceso presupuestario, pero tampoco hay que considerar que estos son los malos de la película. En definitiva, que ambos trabajen de la mano y teniendo en cuenta que para potenciarla deben q escuchare las nuevas ideas.

¿Hay alguna institución que “realmente” esté representando al médico y sus intereses profesionales?
En este aspecto yo pondría como modelo al Hospital Clínico de Barcelona, que he vivido personalmente. Ha potenciado eficazmente la cantera de talentos procurándoles oportunidades de desarrollo profesional que, en buena medida, le ha permitido llegar a obtener unas “Cotas de excelencia” que otros Centros similares, gestionados demasiado centrísticamente, no han logrado alcanzar. Sin que ello quiera indicar que sean mediocres, ni mucho menos.

¿A qué se debe este éxito? Sencillamente, a que han estado muy bien dotados presupuestariamente, con conceptos elaborados con gran precisión por sus profesionales que es como lo suelen hacer para los hospitales que se rigen por este criterio y ¿Cuál es el efecto inmediato? Si se consigue dotar a un hospital con el presupuesto adecuado y, además, consigue fichar a buenos talentos, forzosamente no tiene más remedio que convertirse en uno de los mejores Centros de Europa.

Si se quiere seguir por ese camino, no hay otro remedio que, además de invertir en tecnología, hay que hacerlo paralelamente en los aspectos profesional y humano.

No es difícil y debe hacerse si se quiere tener una Institución que pueda estar a la vanguardia clínica europea y no tratar de ir con alpargatas y un hatillo. Insisto, hay que invertir de forma paralela en tecnología y en equipo profesional, que no esté pendiente de que lleguen las tres de la tarde para irse a trabajar a otro lugar sino que no tenga ningún problema en prolongar su jornada de trabajo si surge alguna dificultad, sin que tenga que pensar en ir a otro sitio para conseguir más ingresos. Realidad que no sucede en los hospitales europeos porque están dotados de un salario suficiente.

¿Por qué no terminan los representantes de los médicos de ser “motores” del cambio del SNS?
Muy sencillo, porque están desalentados o quemados, no tienen tiempo o porque, a veces, se han sindicalizado tanto los conceptos como los temas a tratar, que han dejado de regirse por criterios profesionales parta hacerlo por otros más propios de ámbitos de partido o sindicales. Así es como se ha conseguido llegar donde ahora estamos, que no es otro que un ámbito más propio del escenario relacional.

Para mí, un colegio profesional de médicos debe funcionar con los conceptos de funcionalidad como los que tienen los elementos de una orquesta sinfónica. De forma personal adherido a un grupo de trabajo concreto, creando una institución o un grupo de investigación propio, o una obra social o científica, que no te deja mucho tiempo para otras opciones patológicas, pero teniendo en cuenta siempre que eres un profesional de la medicina y más si, por la razón que sea, has alcanzado cierta notoriedad. No deja de ser llamativo que cuando lo eres, como es el caso del Dr. Juan Rodís u otros investigadores más, son los políticos los que, en estos casos los que se acercan a ellos para salir en la foto, no porque sean miembros de un sindicato o un determinado partido que le ha dado un carnet, sino por su prestigio profesional y no al revés.
Lo que debe hacerse en este caso es darles alas a este tipo de profesionales para que se les conozca suficientemente y de esta forma puedan ser realmente considerados como esos “motores“ de los que se habla en la pregunta.

..Alfonso González