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Riesgo de accidente cerebrovascular en los fumadores pasivos

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La exposición pasiva al humo del tabaco aumenta en un 30% el riesgo de accidente cerebrovascular, independientemente de las características demográficas, los factores socioeconómicos, el historial de tabaquismo, los factores de riesgo de accidente cerebrovascular de Framingham, y la concentración de la proteína C-reactiva (PCR), según mostró una nueva investigación.

Estos hallazgos “respaldan el resto de evidencias que han dado pie a las estrictas reglas que se han impuesto al tabaquismo“, afirmaron los autores, dirigidos por Angela Malek, PhD, del Departamento de Ciencias de Salud Pública, Universidad de Medicina de Carolina del Sur, Charleston.

El análisis general de los ictus se realizó con 21.743 participantes con el estudio Reasons for Geographic and Racial Differences in Stroke, un estudio americano longitudinal basado en la población que investiga las enfermedades cardiovasculares y la mortalidad entre adultos mayores de 45 años.

Los fumadores actuales se excluyeron del análisis. La exposición al humo ajeno se evaluó mediante los factores de duración y frecuencia. La exposición pasiva al humo se define como el pasar más de 1 hora a la semana en estrecho contacto con un fumador (menos tiempo no se considera “fumador pasivo”).

Casi una cuarta parte (23%) de los participantes del estudio informaron ser fumadores pasivos en el último año y el 77% informó de que no llegaban a estar una hora a la semana en contacto con el humo del tabaco.

De los 5.081 participantes que informaron de una exposición continua al humo ajeno, 53% eran ex fumadores y alrededor del 44% de quienes no están expuestos al humo ajeno eran ex fumadores.

Durante una media de seguimiento de 5,6 años, hubo 428 accidentes cerebrovasculares: 352 accidentes cerebrovasculares isquémicos, 50 accidentes cerebrovasculares hemorrágicos, y 26 golpes de subtipo desconocido.

Aunque estos resultados son consistentes con los resultados de algunos estudios previos, otras investigaciones no encontraron asociaciones entre la exposición al humo ajeno y los accidentes cerebrovasculares. Según los autores, los estudios anteriores eran limitados ya que eran prospectivos, y los ajustes variaban por posibles factores de confusión, tenían definiciones inconsistentes de accidente cerebrovascular y exposición al humo ajeno, tenían diferentes medidas y fuentes de exposición al humo de tabaco ajeno, utilizaban una evaluación inconsistente de los subtipos de ictus, y el tamaño de la muestra era demasiado pequeño.

Las limitaciones de este estudio fueron que carecía de medidas de cotinina para validar la exposición al humo ajeno y se utilizaron auto-informes para clasificar el ictus prevalente y el ataque isquémico transitorio. Además, el poder estadístico para examinar el riesgo de exposición al humo de tabaco ajeno por subtipo de ictus puede haber sido limitado. Los resultados nulos para una asociación entre la exposición y el accidente cerebrovascular hemorrágico pueden deberse al pequeño número de dichos accidentes cerebrovasculares.
..Amaya Lujambio