Inicio ASP La sanidad y el trabajo de los médicos son herramientas políticas para...

La sanidad y el trabajo de los médicos son herramientas políticas para los partidos

Compartir

Durante el debate de los Presupuestos Generales del Estado 2016 (PGE), el ministro Alfonso Alonso ha recordado que los créditos previstos en la política de Sanidad, tal como se había avanzado hace unas semanas, ascienden a 4.001,62 millones de euros, lo que supone un incremento del 3,6% con respecto al año anterior. Ningún partido ha hecho referencias a la pérdida de poder adquisitivo de los médicos ni del esfuerzo que estos han hecho durante la crisis.

Alonso, sin embargo, sí ha hecho hincapié en que con estos presupuestos “se va a reforzar la atención a la dependencia y a la cronicidad para hacer frente, y con garantías, al aumento de la esperanza de vida“. Además, también ha anunciado que en los próximos meses se van a incorporar nuevos fármacos contra la hepatitis C, lo que van a “acelerar” el acceso a estos tratamientos por parte de un mayor número de pacientes.

En relación al presupuesto del Ministerio, el ministro ha explicado que el 80% (1.653,9 millones) se destinará al área de Servicios Sociales e Igualdad, con lo que se garantiza el desarrollo de medidas específicas para ayudar a personas en riesgo de exclusión, las familias, los menores, las mujeres, en especial las víctimas de violencia de género, las personas mayores, las que presentan algún tipo de discapacidad, quienes se encuentran en situación de dependencia y los jóvenes, en particular los que aún no han conseguido un empleo. Por otro lado, más del 60% del presupuesto del Ministerio está destinado a consolidar la Ley de Dependencia, en concreto 1.252,2 millones (un 6,4% más que en 2015). Además, se ha culminado en el plazo previsto el calendario de implantación de la Ley al incorporar a 300.000 dependientes moderados, cuyo nivel de cobertura alcanza en pocas semanas el 14%.

El otro gran objetivo del Ministerio, ha explicado Alonso, es avanzar en un Sistema Nacional de Salud cohesionado que siga siendo ejemplo de equidad, calidad y sostenibilidad, razón por la que en 2016, el presupuesto es de 370 millones de euros, (+1.99%) para seguir avanzando en las prioridades: la sanidad digital, la mejora de la atención, la eficiencia y el apoyo a los profesionales, así como la protección de los consumidores y la seguridad alimentaria.

Alonso ha querido destacar, además, el apoyo de estos presupuestos a los profesionales de la salud.

Por otro lado, Alonso, ha asegurado que la atención a los los inmigrantes irregulares debe producirse “sin invasión de las competencias nacionales y de lo que dictan los reglamentos de la UE” y “en el ámbito de sus políticas sociales“.

No responden a las necesidades del SNS
Sin embargo desde la oposición no ven con tan buenos ojos la propuesta porque no responden a las necesidades del SNS, han dicho tanto desde las filas socialistas (José Martínez Olmos) como desde Izquierda Plural (Ana María Castaño).

Tampoco UPyD (Julio Lleonart) o Unió (Concepció Tarruella) han apoyado estos presupuestos porque son “insensibles y nada sociales y no los podemos compartir” han dicho. Tampoco Carles Campuzano, de CDC, también ha lamentado las deficiencias del sistema de dependencia.

Los Grupos Parlamentarios han aprovechado el debate para criticar que se haya suprimido la partida destinada al Fondo de Cohesión Sanitaria, que son unos fondos que ha estado funcionando desde 2001 para garantizar que un ciudadano que no tuviera acceso en su comunidad autónoma a un tratamiento específico pudiera recibirlo en otra, de manera que las comunidades tendrán que compensarse los gastos bilateralmente, aumentando, por tanto, la dificultad para que se acepten pacientes de otras comunidades.
..Alfonso González