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La sociedad necesita prestarle más atención al Alzheimer

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Tras la reciente celebración del “Día Mundial del Alzheimer” (27 de septiembre) y gracias también a las informaciones que periódicamente se facilitan, la sociedad en general se está concienciando no solo del peligro que ya está representando esta creciente dolencia sino del que puede suponer próximamente. Según informaciones de la SEN, la Sociedad Española de Neurología, en España hay ya entre 6oo.ooo y 650.000 personas afectadas por esta patología, cifra que en los próximos 30 o 40 años puede verse incrementada hasta un millón o millón y medio de personas. Continuar hablando de este tema hoy, es una manera positiva de ir concienciando tanto a la población española en general, como a los propios profesionales de la Medicina, con la aclaración de que a pesar de esas inquietantes cifras y de que su origen es todavía un auténtico misterio, debe ser un reto para la detección precoz y concienciar a familiares y posibles pacientes de las medidas previas que deben tomarse y de las terapias preventivas generales que con este carácter deben realizarse.

Según la Dra. Sagrario Manzano, coordinadora del Grupo de Estudios de Conducta y Demencia de la SEN, que junto con la Confederación de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y otras Demencias (Ceafa) bajo el lema Avanzando juntos promocionan el Día mundial de la enfermedad del Alzheimer para alertar e incluso llevar a consulta a las personas que se encuentren en un estado leve de su avance como primera y urgente medida ya que la terapia más eficaz es, su detección precoz. Una medida de capital importancia que, según cálculos oficiales, existe un porcentaje en torno a un 30/40% de pacientes leves que no han sido diagnosticados todavía. El hecho de que no exista aún un tratamiento curativo específico, no debe ser óbice para retrasar la práctica del diagnóstico preventivo.

En este aspecto, de momento, los expertos lanzan esta serie de recomendaciones y prácticas:
Lo que es bueno para tu corazón es bueno para tu cerebro
Uno de los factores de riesgo sobre los que hay más evidencia son las enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y el colesterol al ser patologías muy extendidas en las que el estilo de vida tiene una incidencia directa, “hay que poner toda nuestra atención para modificar estos factores a lo largo de los años”, explica David Pérez, jefe de Neurología del Hospital Infanta Cristina de Parla. Además, hay que tener mucho cuidado con el tabaco, porque tal y como explica Pedro Cano, responsable del Programa de Atención a Demencia en Sanitas, el riesgo de demencia es un 45% más alto entre las personas fumadoras.

¡A moverse!
Está demostrado que mantenerse activo físicamente reduce la frecuencia de demencias en general y de Alzheimer en particular. “No hay que plantease grandes esfuerzos de gimnasio o maratones: basta con caminar una media hora al día a buen ritmo, es una actividad física extraordinaria”.

Somos lo que comemos:
La influencia de la alimentación sobre el Alzheimer ha sido muy poco estudiada. Se han concedido propiedades protectoras contra la demencia a alimentos como las manzanas, las fresas, la zanahorias, los cítricos, el brócoli, la calabaza, las uvas, los tomates, el pescado y las legumbres.

Ejercite su cerebro o lo perderá:
Una buena actividad mental está relacionada con una menor disminución del hipocampo, parte del cerebro fundamental para la memoria que puede ser la primera en afectar la enfermedad de Alzheimer. “En teoría, quienes han estimulado más su mente tienen menos posibilidades de presentar demencia, y si la tuvieran, ésta aparecería más tarde”, comdenta Pérez. Para ello, los trucos ya son conocidos: aprender idiomas, tocar un instrumento, hacer sudokus y crucigramas, leer… “Es importante concienciarse de que hay que mantener el cuerpo sano y también la mente”, explica Luis García, psicólogo de la Fundación Alzheimer.

Disfrute de la vida social:
Participar en tareas recreativas reduce el riesgo de padecer esta enfermedad, por lo que debe mantenerse una vida social intensa. “Socializar implica muchas cosas: desplazarte a un lugar, conversar con otras personas, escuchar lo que dicen, dar argumentos en un sentido o en otro mantiene la mente activa y alerta”.
..Lola Granada