Inicio ASP Medicina de Urgencias y Emergencias: una especialidad necesaria

Medicina de Urgencias y Emergencias: una especialidad necesaria

Compartir

En 19 países de Europa, a la que pertenecemos, ya está reconocida la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias. Los que trabajamos en las urgencias españolas, ya sean hospitalarias o extrahospitalarias, nos preguntamos: ¿cuándo se creará oficialmente en España? Y digo oficialmente porque muchos profesionales, de manera oficiosa, ya son especialistas en medicina de urgencias y emergencias, han trabajado en estos servicios durante gran parte de su carrera profesional y se forman diariamente para la atención urgente. ¿No es eso lo que hacen los médicos que pertenecen a otras especialidades?

Se argumenta que la especialidad no es necesaria. Sinceramente no entiendo el por qué. Parece que:

  1. No es suficiente que en el año 2007 las urgencias atendidas en hospitales españoles fueran 26.265.096, estimándose una frecuentación de 585,3 urgencias hospitalarias por cada mil habitantes.
  2. Ni que el 52,5% de los 5.239.416 pacientes ingresados en hospitales en 2007 fueran ingresos urgentes.
  3. No parece que sea suficiente que haya 5.000 profesionales dedicándose a la asistencia de urgencias y emergencias en España. En la Comunidad de Madrid, a nivel hospitalario, somos unos 450-500 profesionales los que trabajan en urgencias, solo 31 con contrato fijo, el resto son interinos o eventuales. Es una situación bastante triste y que demuestra que estamos a años luz de otras comunidades autónomas.
  4. Pareciera que no sea necesaria una formación específica en la atención en urgencias, aunque existen estudios de investigación, que demuestran que la eficiencia y eficacia de los profesionales dedicados a la atención urgente es mayor que la de médicos de otras especialidades o el personal en formación.
  5. Si no fuese necesaria, no habría sociedades científicas, no existiría literatura científica propia y no se necesitaría una formación específica. No habría investigación en este ámbito.
  6. Argumentar que es suficiente con la formación en cualquier otra especialidad, ya que se rota por urgencias y se hacen guardias durante la residencia, me parece erróneo.Yo me he formado inicialmente en Medicina Familiar y Comunitaria, y tras trabajar 6 años en urgencias puedo afirmar ,con conocimiento de causa, que es insuficiente. Para desarrollar mi trabajo actual he tenido que formarme específicamente en urgencias y adquirir una serie de capacidades que no se consiguen con la residencia. Actualmente no me considero capacitado para volver a Atención Primaria a pasar una consulta y hacerlo correctamente.

Se cree que los profesionales que trabajan en estos servicios están de paso, y que llegada una edad se abandonará la urgencia y se volverá a la especialidad de origen, ya que con determinada edad no se puede trabajar en Urgencias. No entiendo el por qué. ¿Acaso los cirujanos no siguen operando? ¿No se sigue pasando planta o consulta? Si el puesto se adecúa a la capacidad del profesional, se puede finalizar la carrera profesional en estos servicios. Se reconoce que las características del trabajo en Urgencias son peculiares y que se necesita una regulación y una normativa propia.

En resumen, mi opinión es que se tiene que reconocer la especialidad (existir existe, aunque oficialmente no se reconozca), reconocer que los servicios de Urgencias son un servicio más del hospital similar a Medicina Interna, UCI, Urología, Cirugía… Por último, se les tiene que reconocer una plantilla orgánica adecuada a la actividad real que realizan. Una vez hecho esto se debe convocar una OPE de Urgencias, que supere las plazas ofertadas en 2009, ya que el número fue ridículo, y estabilizar el trabajo de los profesionales que en estos servicios trabajamos. Al igual que se debe estabilizar el puesto de trabajo de los profesionales de otras especialidades.

Espero ver próximamente la creación de la especialidad, el reconocimiento de las plantillas y la convocatoria de una OPE de Urgencias. Posteriormente como sindicato tendremos que negociar un estatuto propio que regule las condiciones laborales de estos profesionales.
Roberto Calvache Arranz. Delegado de AMYTS