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Las fluctuaciones de estrógenos cuando se acerca la menopausia aumentan el riesgo de sufrir depresión

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De todos es sabido que las mujeres pueden sentirse tristes durante la transición a la menopausia, pero hoy sabemos que se debe a una buena razón, de acuerdo con un nuevo estudio publicado en Menopause, la revista de la Sociedad Norteamericana de Menopausia (NAMS). El estudio del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Carolina del Norte sugiere que la fluctuación del estradiol (un tipo de estrógeno) que es común durante la transición a la menopausia puede fomentar que la sensibilidad emocional llegue a ser un estrés psicosocial. Si además lo combinamos con una vida muy estresante, esta sensibilidad es probable que contribuya al desarrollo de un estado de ánimo depresivo.

En la comunidad médica en general se reconoce el hecho de que las mujeres tienen un mayor riesgo de sufrir depresión que los hombres. Algunos estudios muestran que el riesgo de sufrir un trastorno depresivo mayor es dos veces mayor en las mujeres que en los hombres. Ya con anterioridad de había sugerido que ese mayor riesgo se debe en gran parte a los episodios depresivos que están vinculados a los actos reproductivos, como la depresión perinatal y el trastorno disfórico premenstrual. Además, la transición a la menopausia y los periodos posmenopáusicos tempranos son etapas de particular vulnerabilidad a la depresión para las mujeres, donde las tasas de Trastorno depresivo mayor se duplican y hasta triplican en comparación con las tasas premenopáusicas y postmenopáusicas tardías. En una proporción importante de las mujeres , entre un 26% y un 33% , se desarrollarán síntomas depresivos clínicamente significativos dentro del contexto de fluctuación hormonal perimenopáusica.

El cambio fisiológico más común que se da durante la transición menopáusica es la extrema variabilidad en las concentraciones de estradiol, de ahí la realización de un ensayo aleatorio con placebo controlado durante 12 meses para evaluar el estado de ánimo y los beneficios cardiovasculares del estradiol transdérmico en mujeres perimenopáusicas.

Las conclusiones del grupo de placebo mostraron que, en general, la variabilidad de estradiol provocó un desarrollo de síntomas depresivos, así como una mayor ira / irritabilidad y sentimientos de rechazo. Más específicamente, los resultados sugirieron que la fluctuación de estradiol en la perimenopausia puede aumentar la vulnerabilidad de la mujer hacia el rechazo social, y cuando esta vulnerabilidad se combina con factores psicosociales estresantes, como el divorcio o duelo, las mujeres son particularmente propensas a desarrollar síntomas depresivos clínicamente significativos. Cabe destacar, sin embargo, que el efecto de la variabilidad del estradiol sobre el estado de ánimo no es el mismo en todas las mujeres, y si no se produce una situación grave de estrés, la variabilidad de estradiol no conduce a la depresión. Por ello, se definieron cuáles eran esas situaciones graves de estrés, entre las que se incluyeron el divorcio o la separación, la enfermedad grave de un familiar cercano o amigo, problemas financieros significativos, el abuso o agresión física o sexual o la detención/arresto de uno mismo o de un ser querido.

Estos resultados proporcionan una perspectiva muy importante para los profesionales. Los médicos necesitan entender el impacto de las fluctuaciones hormonales perimenopáusicas y el grado de los acontecimientos estresantes que una mujer experimenta, para determinar las mejores opciones de tratamiento para mujeres de mediana edad que acusan depresión o irritabilidad exagerada” dijo el Director Ejecutivo de la NAMS, Joann Pinkerton. “Este estudio proporciona una base para futuros estudios que quieran evaluar el valor de las intervenciones psico-sociales, como las terapias cognitivas, para disminuir el efecto de esas situaciones, así como valorar el uso de la terapia de estrógeno durante los momentos de estrés vividos durante la perimenopausia y menopausia“.
..Susana Calvo