Condena a la Consellería de Sanidad de Valencia por la muerte de una mujer a la que no hicieron un TAC tras estar 15 días sin defecar

La sección segunda de la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha condenado a la Conselleria de Sanidad a pagar 60.000 euros por la muerte de una mujer a la que no le practicaron un TAC pese a llevar 15 días sin defecar. Su fallecimiento se producía a las cinco horas de recibir el alta médica por perforación de colon.

Y es que así consta en la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press y en la que el tribunal estima el recurso interpuesto por la hija de la fallecida contra la resolución de fecha 11 de febrero de 2013 dictada por el Subsecretario de Sanidad. De este modo, reconoce una indemnización para la hija de la víctima de 60.000 euros.

Los hechos se remontan al 2 de noviembre de 2008, cuando su madre, de 49 años, acudía a Urgencias del Hospital General Universitario de Alicante sobre las 13:00 horas por tener un intenso dolor abdominal y problemas respiratorios. A su llegada al centro hospitalario, puso en aviso a los facultativos que padecía de estreñimiento muy prolongado -15 días sin defecar y tampoco sin expulsar gases-. Sin embargo, sería dada de alta a las 21:00 horas con un diagnóstico de dolor abdominal inespecífico. Falleció a las cinco horas después.

La atención médica recibida no fue acorde a la lex artis
La recurrente alegaba que la atención médica que recibió su madre en Urgencias del hospital de la capital alicantina no fue acorde a la lex artis y, como consecuencia, el trágico desenlace, su madre fallecía por una perforación de colon por fecaloma.

La hija de la víctima denunció que no se le practicó a su madre la prueba diagnóstica necesaria, un TAC que hubiera permitido el diagnóstico y tratamiento del cuadro que padecía al acudir al servicio de Urgencias. La administración se opuso a estos argumentos y defendió que la asistencia se había prestado conforme a la lex artis.

El tribunal, para llegar a una conclusión sobre los hechos, examinó los cuatro diferentes informes médicos que obran en la causa: uno de Urgencias del Hospital General Universitario de Alicante; otro pericial; un informe del Servicio de Inspección; y otro informe del perito de designación judicial.

Mediante estos informes, el tribunal indica que a la paciente se le realizaron las pruebas protocolariamente previstas en los servicios de Urgencias para el abdomen agudo, como son entre otras las pruebas análisis estándar para el dolor abdominal; gasometría venosa; pruebas de función renal; y estudios de coagulación. Y se pautó analgesia.

No se practicó la prueba determinante en este caso, un TAC
Sin embargo, a la fallecida no se lo practicó un TAC, prueba determinante para poder establecer un diagnóstico del abdomen agudo.

De este modo, y en base al informe del perito judicial, el tribunal concluye que a la paciente, ante el cuadro que presentaba, se le debió practicar un TAC, y en modo alguno actuar como se actuó, dándole el alta y mandándola a su domicilio sin consultar con el especialista de digestivo, lo que hubiera permitido obtener un diagnóstico e instaurar un tratamiento.

Por ello, el TSJCV entiende que hubo una infracción de la lex artis por la falta de realización de pruebas que hubieran permitido un diagnóstico de la patología que sufría la paciente. Considera que el fallecimiento de la mujer constituye un daño antijurídico por haber podido ser evitado con la aplicación de las técnicas sanitarias conocidas por el estado de la ciencia y razonablemente disponibles, “produciéndose así una pérdida de oportunidad de la paciente” que debe ser objeto de indemnización por un total de 60.000 euros.
..Redacción

 

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