Inicio ASP Posible conexión entre las alergias alimentarias y el Síndrome del Intestino Irritable

Posible conexión entre las alergias alimentarias y el Síndrome del Intestino Irritable

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Tal y como sugieren dos nuevos estudios, la alergia alimentaria y la atopia podrían ser factores subyacentes en algunos pacientes con síndrome del intestino irritable (SII). De hecho, la constelación de asma alérgica, rinitis y eccema en un subgrupo de pacientes con SII va de la mano con la diarrea y reacciones gastrointestinales a los alimentos.

La idea es que si se pueden averiguar las alergias que tienen a los alimentos, realmente podremos mejorar su diarrea y dolor abdominal. De hecho en la clínica vemos que ellos se sienten mejor“, dijo la investigadora principal, María Tobin, Doctora en Medicina y especialista en alergias en el Rush Medical Center de la Universidad de Chicago.

Los resultados de ambos estudios fueron presentados en la Reunión Científica Anual del Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología de 2015.

En un estudio anterior en el que el Dr. Tobin estuvo involucrado, los pacientes con síntomas atópicos mostraron ser más propensos a tener SII que los pacientes sin síntomas atópicos (razón de momios, 3.2). En este nuevo y reciente estudio, el Dr. Tobin y sus colegas identificaron una posible conexión entre la vía respiratoria alérgica y el intestino alérgico. Para ello evaluaron a 122 pacientes con SII atópico y 32 con SII no atópico, cuya media de edad fue de 34,2 años. En los pacientes con SII atópico, el síntoma gastrointestinal predominante fue la diarrea, mientras que en aquellos con SII no atópico, el síntoma predominante fue el estreñimiento (P <0,05).

La diarrea es posiblemente causada por el aumento de mastocitos de la mucosa y la permeabilidad del intestino, que se asocian con reacciones mediadas por el anticuerpo IgE, tales como alergia a los alimentos, explicó el Dr. Tobin.

Las pruebas para alergias alimentarias
En el segundo estudio se evaluaron a 48 pacientes con SII atópico, de los que el 65% reportaron síntomas gastrointestinales después de comer alimentos específicos, se sometieron a las pruebas cutáneas para un panel de alérgenos alimentarios, incluyendo cacahuetes, nueces, pescado, mariscos, huevos, leche, cereales, carnes, aves, frutas, verduras y legumbres. La edad media era de 37,2 años. La prueba cutánea señaló una sensibilización al alimento desencadenante sospechoso en el 60% de los pacientes.

De aquellos que dieron positivo en la prueba cutánea, un 17% también tuvo respuestas al alimento desencadenante a través de una reacción mediada por el IgE, como urticaria, angioedema, náuseas y vómitos y asma.

Estos hallazgos indican que la sensibilización a alérgenos de alimentos tiene un papel importante en la patogénesis del SII atópico, dijo el Dr. Tobin, que también participó en este estudio. Sin embargo, hay “varios puntos débiles” en esta investigación, comentó Antonio Carroccio, Doctor en Medicina del Ospedale Civili Riuniti de Sciacca, Italia. La asociación entre la atopia y el SII es “muy conocida y real” y, posiblemente, “los antígenos de los alimentos juegan un papel importante en la patogénesis de los síntomas del SII“, apuntó, “pero el estudio se limita a la realización de pruebas de punción cutánea y un resultado positivo o negativo en la piel no significa alergia, sobre todo en pacientes con síntomas gastrointestinales“, señaló.

El Dr Carroccio, que participó en una reciente revisión de alergias alimentarias y del SII dijo que estaba de acuerdo en que “la alergia a los alimentos podría ser una posible causa del síndrome del intestino irritable, y debe aplicarse un enfoque dietético en la práctica clínica. Sin embargo, señaló, el trabajo realizado por el equipo del Dr. Tobin aún tiene que probarlo“. “El desafío alimenticio sigue siendo el estándar de excelencia para el diagnóstico de la alergia a los alimentos en los pacientes con síntomas gastrointestinales. En consecuencia, la conclusión de que la mayoría de sus pacientes sufren de alergia a los alimentos no es correcto“, explicó. “Los autores pueden afirmar que la mayoría de los sujetos tuvieron una prueba cutánea positiva para uno o más alimentos, pero no se puede demostrar una relación directa entre los alimentos y el SII“, concluyó el Dr. Carroccio.
..Susana Calvo