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Nuevo estudio muestra como la genética influye en la sensibilidad al dolor de rodilla en pacientes con artrosis

21 de enero, 2016
Osteoartritis

La genética juega un papel clave en la sensibilidad al dolor de rodilla, según un equipo de investigadores que estudian a pacientes con osteoartritis de rodilla.

Este trabajo fue parte de un estudio más amplio centrado en la vida cotidiana de parejas en las que una de ellas tiene artritis“, dijo Lynn Martire, profesor de estudios sobre el desarrollo y la familia humana.

Los investigadores observaron cómo la artritis afecta al estado de ánimo y a las interacciones con los demás.

El mayor problema en la artritis es que una persona se vuelve físicamente inactiva porque tienen dolor, pero si no se mueven, les duele más“, dijo. “Como complemento al estudio, se recogieron los datos genéticos de los que estaban dispuestos a participar para determinar si había asociaciones con la sensibilidad al dolor en la rodilla“.

La investigación anterior se centró en dos genes específicos, COMT y OPRM1, y cómo tener una o más copias de un alelo determinado – una versión específica del gen – para cualquiera de estos genes afecta la sensibilidad al dolor. Estos estudios analizaron la gravedad media del dolor en personas con diferentes antecedentes genéticos, pero no en pacientes con osteoartritis concretamente. En la presente investigación, publicada en el Scandinavian Journal of Pain, los investigadores se centraron en las diferencias en la variabilidad de dolor en la rodilla y el nivel de dolor después de la actividad física diaria en pacientes con osteoartritis. Según Martire, el estudio de la variabilidad de cada individuo permite analizar si los pacientes que tienen más dolor son menos activos, mientras que variabilidad “entre personas” sólo examina si los pacientes son menos activos en los días que tienen más dolor.

Como parte del estudio, 120 pacientes con artrosis de rodilla pasaron por un protocolo de evaluación de 22 días en los que llevaban un acelerómetro para medir la actividad física diaria e informaron sobre su dolor tres veces al día mediante un cuestionario. Según Martire, reportar más variabilidad a lo largo del día refleja una mayor sensibilidad al dolor después de la actividad física.

Nuestros resultados mostraron que los genotipos que habían aumentado la sensibilidad al dolor eran opuestos a lo que habíamos previsto, pero el contexto y el diseño de nuestro experimento son diferentes de los anteriores trabajos“, comentó Martire.

Los investigadores predijeron que los pacientes con una o más copias de un alelo determinado, ya sea del COMT o OPRM1, reportarían una mayor variabilidad de dolor y más dolor después de la actividad física diaria. Sin embargo, observaron que los pacientes con dos copias de un alelo diferente mostraron más variabilidad de dolor y más dolor al final del día como resultado de la actividad física.

En este estudio, parte del desafío estaba en tratar de hacer predicciones porque no hay muchos otros datos por ahí“, dijo Stephanie Wilson, estudiante de posgrado en estudios de desarrollo y de la familia humana. “Estudios previos que buscan en poblaciones clínicas comparan diferentes personas dentro del grupo de artritis entre sí y con las poblaciones sanas para tratar de asociar su genotipo a una mayor gravedad del dolor. Sin embargo, estábamos buscando en los cambios del día a día en el dolor de una sola persona y la asociación con su genética“.

Según Martire, el mayor problema de la artritis está tratar de conseguir que el paciente sea más activo físicamente. Si estos resultados preliminares se confirman en un estudio más amplio, se podrían utilizar programas de comportamiento personalizados y adaptados al genotipo de cada persona.
..Susana Calvo