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Sanidad autoriza ‘Lynparza’, la primera terapia personalizada frente al cáncer de ovario

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El Ministerio de Sanidad ha autorizado el uso y la financiación pública del tratamiento antitumoral olaparib que, comercializado por AstraZeneca con el nombre de ‘Lynparza’, está dirigido a mujeres con cáncer de ovario que presentan una determinada mutación genética y sufren una recaída, lo que la convierte en la primera terapia personalizada frente a este tumor ginecológico.

Estamos ante un momento histórico”, y es que así califica este hecho el presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Ovario (GEICO), Antonio González que, reconoce que este tumor, el quinto más frecuente y el sexto que más muertes provoca en mujeres, es un “gran problema de salud” del que se detectan al año 3.000 nuevos casos en España.

No obstante, este experto aclara que este fármaco “no es para todas las pacientes”, y es que sólo resulta efectivo en mujeres con una mutación en el gen BRCA, que está presente en un 10-15% de estos tumores y, de momento está autorizado en aquellas mujeres que sufren una recaída de la enfermedad tras la intervención quirúrgica y la quimioterapia posterior, algo que va a suceder “al menos en el 50% de estas pacientes”.

En concreto, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) ha autorizado su uso en monoterapia como tratamiento de mantenimiento en pacientes con cáncer de ovario epitelial seroso de alto grado, trompa de Falopio o peritoneal primario que han recaído de su enfermedad y están en respuesta -completa o parcial- a quimioterapia basada en platino.

Cuando se produce una recaída no se aconseja una segunda cirugía, por lo que estas pacientes son tratadas de nuevo con quimioterapia y se sabe que, aunque respondan al tratamiento, al cabo de los meses volverán a recaer”, explica González.

Retrasa de forma significativa la progresión de la enfermedad
El uso de este fármaco, conlleva, como indica el presidente de GEICO, un “impacto clínico bastante significativo”, ya que permite, en algunos casos durante años, “retrasar de forma significativa la progresión de la enfermedad” para estas pacientes.

Esto es posible gracias a que el fármaco actúa sobre unas herramientas concretas que utilizan las células tumorales para reparar el ADN, las enzimas PARP. La mutación del BRCA hace que uno de sus mecanismos de reparación ya estén anulados de por sí, por lo que al desactivar también las citadas enzimas, favorece una muerte celular programada.

Administrado en forma de pastillas -16 diarias, hasta que la enfermedad progresa-, ha demostrado que la supervivencia libre de progresión de la enfermedad aumenta en 6,9 meses de media y retrasa en 15,6 meses la necesidad de un nuevo ciclo de quimioterapia. Destacar que un 20% de las pacientes participantes en los ensayos clínicos con el fármaco llevan más de dos años sin que la enfermedad haya progresado.

Además, aunque por el momento sólo se puede utilizar una vez en cada paciente, provoca un efecto tan duradero que hace que la segunda quimioterapia no sea necesaria, de media, hasta 23,8 meses después.

Se está estudiando la posibilidad de una segunda administración en un mismo paciente
No obstante, el presidente de GEICO avanza que hay estudios en marcha para evaluar la eficacia de una segunda administración en un mismo paciente, algo que en principio “no suele hacerse porque entendemos que la enfermedad ya no va a responder al tratamiento”, matiza. También se está analizando su uso en combinación con la quimioterapia posterior a la cirugía “con el objetivo de prevenir una posible recaída”.

El tratamiento tiene un coste de 4.900 euros mensuales, similar al de otros fármacos con un mecanismo de acción parecido, según destaca la directora médica y de registro de AstraZeneca España, Mariluz Amador, que ha destacado el coste-efectividad del fármaco ya que “va dirigido a un grupo muy limitado de pacientes” en el que el beneficio es “muy alto”.

Además, añade González, el perfil de toxicidad es muy bajo y no provoca grandes efectos secundarios, de modo que en las revisiones mensuales a las que se somete la paciente sólo es necesario monitorizar posibles episodios de náuseas o anemia.
..Redacción