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Tratamiento preventivo para la muerte súbita cardíaca

9 de febrero, 2016
Ataque cardiaco

Hace más de 15 años David Warshaw, Ph.D., y sus colaboradores descubrieron una proteína exacta cuyo defecto de funcionamiento en el corazón conduce a la cardiomiopatía hipertrófica, una causa común de muerte súbita en atletas jóvenes.

Ahora, un equipo de científicos ha utilizado algunas de las conclusiones anteriores de Warshaw para desarrollar un posible tratamiento para prevenir la miocardiopatía hipertrófica, una enfermedad hereditaria que puede hacer que el corazón se regruese y deje de bombear sangre con eficacia, lo que lleva a una insuficiencia cardíaca. Warshaw, catedrático y presidente de Fisiología Molecular y Biofísica en la Universidad de Vermont (UVM), de la Facultad de Medicina, escribió acerca de la importancia de esta terapia potencial para una columna “Perspectivas” en el número del 5 de febrero de 2016 de la revista Science .

Esto puede ofrecer un enfoque generalizado a la solución de la miocardiopatía hipertrófica“, dice Warshaw, que también es un investigador en el Instituto de Investigación Cardiovascular de Vermont en la UVM. “Creo que es muy prometedor“.

La miocardiopatía hipertrófica puede resultar de diferentes mutaciones de muchas proteínas en el corazón. Una de esas proteínas, la miosina, actúa como un motor molecular en cada célula del músculo del corazón. Se tira y libera en una proteína similar a una cuerda, la actina, para hacer contraerse y relajar el músculo cardíaco a medida que bombea sangre.

Una mutación de la miosina puede “alterar la capacidad de generación de potencia del motor” y hacer que el corazón trabaje de forma inadecuada, lo que a su vez hace que el corazón se agrande, dice Warshaw.

Durante muchos años, los científicos asumieron que la mutación causaba que la miosina perdiera su poder impulsor, estropeando todo el motor cardíaco. Sin embargo, en un estudio publicado por Warshaw el año 2000 en Circulation Research, él y sus colegas encontraron que el problema no hacía disminuir la potencia de la miosina, sino que tenía demasiada potencia con esta mutación.

Por analogía, la colocación del motor de un coche de carreras (es decir, la miosina mutante) en un chasis de coche común (es decir, la matriz del tejido conectivo del corazón) podría dar lugar a tensiones internas y daño estructural”, Warshaw escribe en su artículo en “Perspectivas” . “Para el corazón, esto equivale a la inducción de fibrosis cardiaca y el desorden de las células musculares que son características de los pacientes con miocardiopatía hipertrófica“.

El equipo de científicos que encontraron una forma de abordar este problema -que exponen en el número del 5 de febrero de 2016 de la revista Science- son de la Escuela de Medicina de Harvard, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, de la Universidad de Colorado y de MyoKardia Inc. en San Francisco, una compañía de biotecnología creada para desarrollar este tipo de tratamientos.

Utilizando ratones con la mutación, el equipo probó un inhibidor molecular que devuelve la generación de energía del motor de la miosina a un nivel más normal. Los ratones fueron tratados con el fármaco que contiene la molécula tan temprano como a las ocho semanas de edad, y sorprendentemente se evitó que la miocardiopatía hipertrófica aflorase, según el estudio.

Cuando se administró el medicamento a un ratón joven con la mutación, el corazón del ratón desarrolló con normalidad“, dice Warshaw.

Debido a que la miocardiopatía hipertrófica se da en familias, un bebé que diera positivo a la mutación genética podría recibir el tratamiento y evitar la enfermedad, dice Warshaw. El desarrollo de un fármaco para humanos, sin embargo, requeriría pruebas mucho más extensas y hay muchas preguntas que necesitan respuesta, dice.

No obstante, Warshaw ve un gran potencial. En estudios previos, se ha encontrado que mutaciones en otras proteínas del corazón también dan como resultado un aumento de la generación de energía del músculo del corazón, lo que a su vez conduce a una miocardiopatía hipertrófica. La misma molécula, dice, todavía podría ser utilizado en el motor para compensar la miosina y así bloquear la enfermedad en esos casos también.
..Susana Calvo