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Un tratamiento quirúrgico puede controlar las crisis de epilepsia en más del 50% de los que se operan

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Cada año se suman entre 10.000 y 20.000 nuevos casos de epilepsia en España, lo que supone una incidencia de entre 30 y 50 casos por cada 100.000 personas. Un 30% de esos pacientes son farmacorresistentes y la solución al control de sus crisis epilépticas puede ser la intervención quirúrgica, y es que así lo indicó la Unidad de Neurocirugía RGS en el Día Internacional de la Enfermedad celebrado este pasado 8 de febrero.

La epilepsia es un trastorno cerebral causado por la alteración de las células nerviosas traducida en una “descarga eléctrica” en el cerebro. Se calcula que entre el 10 y 20% de los pacientes son candidatos a una valoración quirúrgica cuya intervención logra controlar, entre el 50 y el 90% de las crisis epilépticas. “La epilepsia se puede operar. Más de la mitad de los que se operan, se controlan” afirma el doctor García de Sola, director de la Unidad de Neurocirugía RGS y uno de los mayores especialistas en Cirugía de la Epilepsia en el mundo.

García de Sola, considera que a estos nuevos pacientes farmacorresistentes que podrían ser valorados para someterse a una posible intervención quirúrgica, se les podría sumar los casos prevalentes acumulados en nuestro país, y que rondan alrededor de los 1.500 pacientes, según sus estimaciones.

Además, añade que la cirugía tiene una mortalidad nula y una morbilidad entre el 1 y el 2%. Ahora bien, la pregunta del millón, ¿Cuándo debe operarse un paciente que es epiléptico? Por decirlo de alguna manera dos son los requisitos que debe cumplir: ser farmacorresistente, y padecer epilepsia parcial o focal en una zona concreta del cerebro.

Tras la cirugía, por norma general se sigue a los pacientes con la misma medicación preoperatoria durante un año. Después, cuando se comprueba que han desaparecido las crisis epilépticas, entran en un programa de reducción progresiva de la medicación hasta llegar a bajas dosis y sólo un fármaco. El doctor García de Sola concluye que “aunque sea un método costoso desde el punto de vista económico, a largo plazo es más rentable que la medicación de por vida”.
..Redacción