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Condenan a un médico de Menorca a 3 años de prisión y más de 14.000 euros de multa por acceder al historial clínico de su ex pareja

10 de febrero, 2016

Un médico que ejerce en Menorca ha sido condenado por el Tribunal Supremo a tres años y tres meses de prisión por un delito continuado de descubrimiento de secretos al haber accedido al historial clínico de su ex pareja. Y es que sin autorización ni consentimiento accedió, vía informática, al historial clínico de su ex compañera sentimental, así como también a los de la hija, hermana y marido de esta mujer.

La Sala Segunda del Supremo ha anulado una condena por falta de injurias leves, dictada por la Sección Segunda de la Audiencia de Palma, y ha ratificado la condena por descubrimiento de secretos.

Condena que incluya además de la pena de prisión de tres años y tres meses, una multa económica de 6.000 euros y otros 6.000 en concepto de indemnización a su ex pareja que, cuando sucedieron los hechos, trabajaba como enfermera en el mismo centro que el acusado, y a la Comunidad Autónoma de Baleares con 2.358 euros. En total 14.358 euros.

En la sentencia, los magistrados del Supremo han considerado que el condenado accedió a las bases de datos informática “con interés en acosar a la perjudicada, con la que el acusado había roto una relación, de manera que se expresa en el relato fáctico que la relación era ‘tormentosa’”.

En concreto, los hechos se remontan a diciembre de 2009, cuando sería la primera vez de las más de 200 veces que hasta febrero de 2011, iría accediendo a estos datos protegidos. Estas actuaciones reiteradas que afectaron no solamente a la mujer, sino también a tres familiares de ella, según la sentencia “es indicativo de un inusitado interés en la búsqueda de información a la que no podía acceder”.

En el pronunciamiento del Supremo, como queda subrayado, “esta reiteración de la conducta supone una agresión continuada en la intimidad de la perjudicada y sus familiares, lo que supone un acceso”, este realizado sin consentimiento y “en perjuicio de la titular, perjudicada en su derecho a la intimidad por la conducta del acusado, que la realiza no de forma casual, ni de forma involuntaria, sino reiterada”.
..Redacción