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Condena a un cirujano a pagar más de 13.000 euros por las secuelas a paciente a la que implantó las fraudulentas prótesis PIP

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La Audiencia Provincial de Madrid, Sección Undécima, ha dictado Sentencia, tramitada por los Servicios Jurídicos de la Asociaciaón El Defensor del Paciente, mediante la cual se desestima el recurso de Apelación presentado por el doctor L.A.U., y confirma la Sentencia del Juzgado de 1ª Instancia de Madrid, que a fecha 14 de julio de 2014, condenaba a indemnizar con 13.771 Euros a M.C.A.T.M por daños y perjuicios.

Los hechos se remontan al 14 de diciembre de 2004, cuando M.C.A.T.M., de 35 años de edad por entonces, acudía a la consulta del doctor N.Y.G., planteando una cirugía mamaria de aumento, que le fue realizada en la POLICLINICA C. del R.

Será a partir de este momento cuando empieza el calvario de esta paciente, y es que el postoperatorio se complica con un seroma que es drenado mediante punciones en la mama derecha sin proceder a ningún estudio anatomopatológico, microbiológico, ni antibiograma del material extraído.

La paciente, tras esta maniobra quirúrgica, presentó complicación de contractura capsular, la cual se relaciona entre otras causas a una infección crónica.

En 2006 será sometida a una segunda intervención y en 2012 a otra
En 2006 se plantea una segunda intervención quirúrgica para corregir las secuelas de la primera en el H. M., por el Doctor L.A.U., que colocará unas prótesis PIP.

La paciente que, deseaba menor volumen de prótesis, ya que el que tenía le parecía excesivo, finalmente es sometida a una intervención quirúrgica aumentativa en vez de reductiva (se le implantan prótesis de 295 cc, en vez de 235 cc, aumentando considerablente las mamas).

En febrero de 2012, el DR. L.A.U. informa a la paciente que lo que lleva es una prótesis P.I.P. (empresa francesa Poly Implant Prothèse), justo en el momento en el que se descubrió la peligrosidad de las mismas para la salud. La paciente no estaba controlada desde el año 2006, y para más inri, el cirujano nunca informó acerca del problema que podía suponer las prótesis, sin indicarle la explantación de las prótesis PIP., efectuándole mamografías mamarias cada seis meses, las cuales suponen una radiación excesiva, por lo que los protocolos en la población se aconsejan diferirlos en lo posible, evitando repetirlos antes de dos años.

Con fecha a 21 de marzo de 2012 la paciente sería intervenida por tercera vez debido a la contractura capsular grado 2/3 en la mama derecha, con desplazamiento de dicha prótesis a región axilar derecha y desplazamiento superior, produciéndole deformidad y dolor de la mama, en la CLINICA L.M..

Por todo esto, la Audiencia Provincial de Madrid acuerda una indemnización de 5.265 euros por las dos cicatrices en las axilas que suponen un “perjuicio estético moderado” y otra de 8.503 euros por los costes derivados de la tercera intervención quirúrgica.

El fraude de los implantes PIP

Jean-Claude Mas, de 76 años, fundó en 1991 la empresa Poly Implant Prothèse (PIP), convirtiéndose en el cuarto fabricante mundial de prótesis mamarias gracias a sus implantes de bajo coste fabricados con un gel no homologado por las autoridades.

En su comparecencia ante los jueces en abril de 2013, Mas confesó que las mamas artificiales que comercializó durante una década no estaban fabricadas con silicona autorizada y que engañó a los inspectores, pero agregó que no era dañina para la salud.

Pese a las acusaciones de fraude, durante el juicio, Mas confesó utilizar una silicona industrial, pero afirmó que sus prótesis no tenían ningún riesgo sanitario y acusó a las mujeres que lo llevaron ante los tribunales de ser “frágiles” y de pretender “sacarle el dinero”. Un tribunal francés lo condenó con cuatro años de cárcel, mientras que en España estas prótesis fueron retiradas del mercado en 2010, aunque hasta 2013 no se recomendó su explantación.

Los implantes mamarios fraudulentos afectaron solamente en Francia a más de 5.000 pacientes, y a unas 80.000 mujeres en el mundo.

Hasta que se prohibieron en 2010, poco después de que se multiplicaran los casos con esas prótesis, se estima que la empresa fabricante de los mismos, se ahorró un millón de euros anuales en gastos de fabricación.

PIP llegó a obtener el 84% de su facturación fuera de Francia, especialmente en América Latina, donde en países como Venezuela se estimó que 33.000 mujeres fueron operadas para implantarles esas prótesis.
..Redacción