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Mexicano diseña un “bisturí inteligente” para localizar tumores cerebrales

6 de abril, 2016
Bisturi inteligente

El científico mexicano David Oliva Uribe ha desarrollado un “bisturí inteligente“ que es capaz de determinar si una área del cerebro se encuentra sana o ha desarrollado algún tumor, con el fin de extraer un tumor del cerebro de forma más precisa, sin dañar alguna función cerebral, motriz o de control de algún órgano vital.

Oliva, que posee el grado de Maestro por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y expresidente de la Red de Talentos Mexicanos en el Exterior, capítulo Bélgica, diseñó las piezas mecánicas y los sensores de este instrumento en la Universidad de Hannover Bruselas y en hospitales especializados en neurocirugía de dicho país, mientras que el procesamiento digital tuvo lugar en la Universidad Libre de Bruselas, Bélgica. Todo el proceso ha durado 6 años.

Según explicó su creador, el instrumento está diseñado para localizar tumores en fase temprana, ya que “a pesar de que las técnicas de escaneo de imagen como la resonancia magnética y el ultrasonido localizan un tumor de manera precisa antes de la operación, durante la apertura craneal y a lo largo del procedimiento quirúrgico hay muchos factores que pueden llevar a la pérdida de esta posición, por ello la resección del tumor depende de la experiencia, sentidos de vista y tacto del cirujano”.

En una cirugía, el mexicano explica que el médico solo puede identificar los bordes de un tumor a través del microscopio de observación o mediante la manipulación de los tejidos, pero con ambos métodos se pierde la sensibilidad de la textura del cerebro, de ahí la importancia de contar con un instrumento de precisión más sensible al tacto del cirujano.

El “bisturí inteligente” está diseñado para usarse en la sala de operaciones, cuando un tumor cerebral ya ha sido diagnosticado y la mejor solución es quitarlo. El dispositivo tiene el mismo tamaño que un bisturí convencional, pero su punta es esférica y de un diámetro menor a un milímetro. Cuenta con sensores integrados que avisan al cirujano del estado del tejido, justo en el momento en que se acerca a la superficie, mediante indicadores visuales y/o auditivos. Además, los resultados se obtienen en menos de medio segundo, lo que implica un ahorro de tiempo que es esencial durante la operación.

El prototipo, que fue probado en tumores artificiales y tejido cerebral de cerdo, mostró excelentes resultados y demostró su viabilidad para iniciar la fase de pruebas con humanos.

En un futuro, esta misma tecnología se podría adaptar para la detección de tumores en otras áreas del cuerpo, como el estómago o el intestino, fabricando esos mismos sensores en miniatura. Además, se podría aplicar en las cirugías asistidas por robot, ya que la tecnología del sensor tiene la calidad para dar autonomía a estos aparatos de teleoperaciones.
..Susana Calvo