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Estudio descubre que no hay ningún cambio en los niveles de anticuerpos asociado a la alergia alimentaria

27 de abril, 2016
alergia

Un nuevo estudio realizado con 5.000 muestras de sangre almacenadas no encontró ningún aumento en la presencia de inmunoglobulina E específica frente a alimentos (IgE) – un marcador sanguíneo asociado a la alergia a los alimentos – en la sangre de los niños entre los años 1980 y la década del 2000.

Los nuevos datos, publicados en la edición del 18 de abril del Journal of Allergy and Clinical Immunology, sugieren que los aumentos en la prevalencia de alergias a los alimentos durante las últimas décadas pueden deberse a un aumento en el reconocimiento y diagnóstico de la alergia a los alimentos o a una relación cambiante entre la presencia de IgE y los síntomas de la alergia alimentaria.

Desde la década de 1990, los estudios han demostrado que la prevalencia de las alergias alimentarias en los niños ha aumentado en al menos un 50%“, dice la autora principal del estudio, Corinne A. Keet, MD, Ph.D., profesora asociada de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. “Hoy en día, pensamos que alrededor de un 5% de los niños en Estados Unidos tiene una alergia a los alimentos, siendo los alérgenos desencadenantes más comunes los encontrados en la leche, huevos, mariscos y cacahuetes. Por qué las alergias han parecido aumentar, sin embargo, nunca ha estado claro y ha dado lugar a una cantidad significativa de investigación sobre las causas subyacentes a la ‘epidemia’ de las alergias alimentarias“.

Como el número de niños con alergias alimentarias ha aumentado, los autores se preguntaron si el número de niños que tienen los anticuerpos IgE, que son esenciales para que se produzca una alergia a los alimentos, había aumentado también. Para responder a esta pregunta, se analizaron los datos de casi 8.000 niños de entre 6 y 19 años de edad como parte de la National Health and Nutrition Examination Survey.

En general, el equipo no observó ningún aumento en el número de niños sensibilizados a los cacahuetes, leche o huevos, sino que incluso el número de anticuerpos de la alergia a los gambas disminuyó. “Estábamos realmente muy sorprendidos” dice Keet. “No sólo han aumentado las tasas auto-reportadas de alergias a los alimentos, sino también las visitas a urgencias y hospitalizaciones por alergias alimentarias”.

Es importante saber si un cambio en la sensibilización a los alimentos subyace a estas tendencias, ya que si no ha cambiado la sensibilización, continuar la búsqueda de los factores ambientales que afectan a la sensibilización no respondería la pregunta de por qué se han incrementado las alergias a los alimentos.

Una posible explicación de los resultados, dice Keet, es que, en la actualidad, los padres, los pacientes y los médicos son simplemente más conscientes de alergias alimentarias que hace unas décadas. “En el pasado, pudo haber gente que simplemente no comía un alimento porque les sentaba mal, pero eso no quiere decir que necesariamente sea una alergia” dice Keet. “Hoy en día, somos mucho más propensos a sospechar que un niño tiene alergia cuando aparece un sarpullido u otros síntomas después de comer un determinado alimento“.

Por otro lado, los científicos saben que, aunque los anticuerpos IgE específicos de alimentos son esenciales para el tipo de alergia a los alimentos que lleva a la anafilaxia, muchas personas con anticuerpos IgE de alimentos pueden comerlos sin problemas. “Estos resultados plantean la cuestión de si algo ha cambiado en la relación entre la IgE específica frente a alimentos y la alergia clínica a los alimentos a lo largo de las últimas décadas“, dice Emily McGowan, MD, profesora asistente de Medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y primera autora de este estudio. “Por ejemplo, un estudio reciente mostró que la introducción de cacahuetes en la primera infancia evitó la mayoría de alergias a los cacahuetes, pero en realidad no conduce a una disminución de las tasas de IgE de cacahuetes. Realmente no entendemos todas las razones por las que una persona con la IgE de un alimento tendrá reacciones graves a ese alimento, mientras que otro puede comerlo sin problemas. Este es un área que necesita más investigación“.

Los investigadores dicen que estudios a partir de muestras de sangre más recientes y de grupos más amplios de personas podrían ayudar a confirmar el hallazgo y ofrecer más detalles sobre la relación entre los niveles de IgE específicos de alimentos y las alergias alimentarias.
..Susana Calvo