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Científicos canadienses identifican un mecanismo clave en la formación de tumores cerebrales, como el glioblastoma

28 de abril, 2016
Glioblastoma

Un mecanismo clave en la formación de tumores cerebrales ha sido identificado por un grupo de científicos canadienses que, podría contribuir al diseño de nuevas terapias, según publicó esta semana la revista Nature Neuroscience.

La relevancia de este hallazgo es importante, ya que se trata del primer trabajo que muestra de qué manera el gen que codifica la proteína llamada OSMR es un componente fundamental para la proliferación del glioblastoma, un tipo de tumor cerebral que está considerado como el más agresivo y frecuente, y que puede mostrar incluso resistencia a terapias de radioterapia y quimioterapia.

Para desarrollar mejores tratamientos necesitamos lograr una mejor comprensión de lo que realmente está sucediendo en el interior de esos tumores”, afirma la autora principal del estudio, Arezu Jahani-Asl, en un comunicado de la Unviersidad McGill, en Montreal.

Los investigadores conocen desde hace tiempo que una mutación de otro gen, conocido como EGFRvIII, produce otra proteína responsable del crecimiento del glioblastoma, si bien los tratamientos diseñados para inhabilitar y anular ese gen en pacientes con cáncer han resultado ser poco efectivos.

Para los autores de este estudio, faltaban “algunas piezas del puzzle molecular” para entender por completo el proceso y poder revertirlo.

El gen OSMR muestra su actividad en las células del glioblastoma
Jahani-Asl y su equipo fueron en busca de esos fragmentos que faltaban del “puzzle molecular” a partir de tejido obtenido en biopsias y descubrieron que el gen OSMR era especialmente activo en las células del glioblastoma.

Al profundizar en ese hallazgo, los científicos comprobaron a partir de datos existentes en bases de datos hospitalarias que cuanto más activa era la proteína expresada menor es la esperanza de vida de los pacientes.

El equipo canadiense aisló células madre obtenidas del tumor y trató de hacerlas proliferar en el laboratorio para que formaran un glioblastoma en ratones.

Al desactivar el gen OSMR, sin embargo, observaron cómo esas células perdían la capacidad para desarrollar tumores. Michael Rudnicki, coautor del estudio, comenta al respecto que “eso significa que esa proteína es una de las piezas claves del puzzle”.

El trabajo, como recoge Nature Neuroscience subraya que el descubrimiento tiene “importantes implicaciones clínicas” al abrir “un nuevo camino terapéutico para tratar esta devastadora enfermedad”.

Los científicos advierten sin embargo de que el desarrollo de una terapia efectiva que utilice estos principios médicos, aún podría tardar años en poder llegar a los pacientes.

Inoperable, resistente a terapias y siempre mortal, y es que estos tres adjetivos con los que se podría clasificar el glioblastoma. Su tasa de mortalidad es devastadora, ya que el plazo de supervivencia no es superior a 15 meses desde que es diagnosticado. Tiene una incidencia anual entorno a cinco personas afectadas por este tumor de cada 100.000.
..Redacción