No se pierda

Cero pelotero para los políticos que nos han llevado a repetir las elecciones generales

10 de mayo, 2016
Pablo Martinez Segura

Vamos a unas elecciones generales el 26 de junio cuando las anteriores se celebraron el 20 de diciembre. Puestos a calificar a los políticos responsables de no haber llegado a ninguna solución su calificación general no puede ser otra que un “cero pelotero”.

Cero es cero, y “cero pelotero” dado que las pelotas son redondas como los ceros, no deja de ser una redundancia para expresar que es un cero muy cero, un cero absoluto. El ex presidente del Gobierno José María Aznar, en un mitin de 2007 tuvo un lapsus y para reforzar una calificación, en su opinión, de cero, en vez de decir “pelotero” utilizó el calificativo de “patatero”. Una expresión que ha caído en gracia. Hoy se utilizan de manera coloquial el “cero pelotero” expresión clásica en castellano, cuyo origen no hemos podido documentar, y el “cero patatero” de Aznar. Son sinónimos, ambos significan lo mismo, a la hora de poner una nota que implica deficiencia absoluta.

A Brahmagupta, un astrónomo y matemático indio que vivió entre el 598 y el 665 de nuestra era se le atribuye la invención del número cero para representar el valor de la nada. Los árabes lo introdujeron en los reinos Hispánicos a partir del año 800 y desde nuestras tierras pasó al resto de Europa.

Pero ¿por qué los políticos merecen un cero pelotero en estos días? Veamos, tratando de ser lo más objetivos posible vamos a utilizar el Barómetro de Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de marzo de 2016. El CIS es un organismo autónomo dependiente del Ministerio de la Presidencia, cuya función es contribuir al conocimiento científico de la sociedad española. Las encuestas del CIS son estudios demoscópicos de ámbito nacional, con un procedimiento de muestreo riguroso, basado en 2.500 entrevistas y un nivel de confianza del 95,5% lo que representa una margen de error real de +/- 2% para el conjunto de la muestra.

Pues bien, según el Barómetro del CIS citado, la pregunta 7A que plantea ¿cuál es a su juicio el principal problema que existe actualmente en España?, sobre 47 respuestas recogidas en multirrespuesta señala lo siguiente:

Cuadro-Problemas-CIS-marzo-2016

Durante estos cuatro meses a lo que hemos asistido es a la incapacidad de los partidos políticos con representación parlamentaria para ponerse de acuerdo en una solución conjunta para los primeros 5 ó 6 problemas señalados por los españoles, mientras que, al mismo tiempo, hemos oído hablar de “líneas rojas” con respecto a la independencia de Cataluña, un asunto que sólo consideran un problema el 1,3% de los españoles, que podemos entender confían en una solución política y que ni siquiera afecta al conjunto de la población de Cataluña que representa el 16,3% del total de España. La capacidad política de nuestros representantes en consecuencia queda reducida a la nada. Una nada cuya representación es un cero, un auténtico “cero pelotero”, valga la redundancia

La sanidad, desde la perspectiva de los ciudadanos preocupa a poco más del 10% de la población, lo que dadas las deficiencias y recortes sólo puede expresar una buena valoración gracias al esfuerzo de los profesionales. Otra cuestión sería, y desde luego será en la próxima legislatura, el límite de resistencia de esos profesionales y, desde luego la de sus agentes con mayor nivel de responsabilidad, los médicos, que tienen pendiente que se resuelvan cuestiones tales como la jornada, las especialidades, la unificación de carreras, la homologación de condiciones laborales, dotarse de unos presupuestos finalistas, profesionalización y despolitización de la gestión, financiación de nuevos fármacos, vacunas, etc.
..Pablo Martínez Segura. Director periodista de la Revista Madrileña de Medicina