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Las corporaciones médicas de España, Portugal e Iberoamérica se suman a la recomendación de la OMS y la OPS de no aplazar ni suspender los JJOO

3 de junio, 2016
Zika OMS y OPS

Las corporaciones médicas de España, Portugal e Iberoamérica se suman a la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de Salud (OPS) de no aplazar ni suspender los Juegos Olímpicos de Brasil, pero aconsejan a deportistas, turistas y viajeros a que observen cuidadosamente las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

La recomendación orientada a la prevención de la transmisión sexual del Zika debe de ser especialmente observada mientras dure la situación de alerta para la salud pública.

Urgidos por la coincidencia de los  XX Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016 (Brasil) y ante el revuelo mediático originado por la opinión de un grupo de científicos y algunos deportistas, el más reciente, Pau Gasol, contraria a la realización en tales fechas y lugares de estas celebraciones deportivas, la comunidad médica latinoiberoamericana representada en este IX Encuentro Foro IberoAmericano de Entidades Medicas (FIEM) desea expresar las siguientes consideraciones:

1. Tanto la Organización Panamericana de Salud como la Organización Mundial de la Salud consideran que por el momento, no ha de recomendarse tal medida de precaución, como sería la suspensión o aplazamiento de los Juegos Olímpicos, opinión que nosotros refrendamos orientados por los datos actuales disponibles.

2. Consideramos que la gravedad de las lesiones fetales y neonatales que se han asociado a la infección por virus Zika pueden prevenirse recomendando evitar el viaje a las zonas de riesgo de las mujeres gestantes o que planifiquen estarlo en fecha próxima, así como manteniendo abstinencia o practicando sexo protegido si su pareja viaja o procede de zonas de riesgo, durante el período recomendado de por lo menos 4 semanas.

3. La recomendación orientada a la prevención de la transmisión sexual del Zika debe ser especialmente obsevada mientras dure la situación de alerta para la salud pública.

4. Creemos que la suspensión de los Juegos enviaría un mensaje desolador para toda la población residente, no resolvería tal situación de alerta, causaría un tremendo daño económico a la región y no evitaría la expansión del virus por los países en los que ya está instalado y donde concurre la presencia de vectores competentes, como Aedes aegypti o Aedes albopictus, ni su eventual difusión a regiones actualmente libres de él.

5. Los deportistas, ampliamente protegidos en la villa olímpica, estarán mucho más seguros que la población general, residente en zonas más desfavorecidas y proclives a la infestación por mosquitos.

6. Los turistas y viajeros profesionales que acudan a los Juegos deberán observar cuidadosamente las recomendaciones de las autoridades sanitarias, las medidas de protección individual, en particular el uso de ropa clara de manga larga y el uso de los repelentes cutáneos adecuados en las horas diurnas, fundamentalmente a base de dietiltoluamida (DEET).

7. Desde la comunidad médica representada por FIEM alentamos a la comunidad internacional, sus organizaciones oficiales, no gubernamentales y filantrópicas de todo tipo, y también a toda la población mundial a que se movilicen y movilicen recursos para controlar en dichas zonas la plaga de mosquitos que no solo causa esta enfermedad sino otras como el dengue, chikungunya, y fiebre amarilla endémicas en la zona, mucho más que a la generación de una estéril controversia.

8. Existe una posibilidad real de que la decidida intervención de las autoridades locales y regionales, con la ayuda de otros países y Organizaciones, pueda aun controlar eficazmente la alerta de Zika en las ciudades de realización de los Juegos, al disminuir la presencia de lugares de anidación del mosquito (no nos olvidemos que ya será invierno en el hemisferio Sur, momento de mínimo en su ciclo reproductivo), de modo que la realización de los Juegos, a la postre, lejos de ser un foco de expansión de la enfermedad, pueda ser un formidable motor para su eliminación, con el consiguiente beneficio para toda la población residente.

9. Esta posición conjunta aquí expresada debe ser reevaluada y cualquier giro inesperado en la evolución de los acontecimientos será tenido en cuenta.

10. Finalmente, queremos destacar también de manera firme, que por muy relevante que sea la figura individual que exprese una opinión, la Sociedad, representada por sus organizaciones científicas y profesionales, debe mantener la calma, analizar los datos que hayan sido debidamente contrastados, expresar su posición conjunta permanentemente revisable y marcar la dirección de las acciones colectivas, respetando, como no podría ser menos, tanto las posturas individuales como las decisiones que se deriven de ellas.