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Un sistema portátil podría ayudar a los enfermos de asma a evitar nuevos ataques

7 de junio, 2016
HET

Es más que probable que los millones de personas en todo el mundo que sufren de asma deseen saber cuándo se aproxima un ataque. Un grupo de científicos ha desarrollado un sistema portátil que podría ayudar a monitorear esa información.

Un grupo de científicos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte están trabajando en un nuevo sistema portátil que podría ayudar a los pacientes de asma a monitorear sus signos vitales y su entorno para ayudar a predecir y prevenir los ataques. Los resultados preliminares, publicados en la revista IEEE Journal of Biomedical and Health Informatics la semana pasada, sugieren que el dispositivo funciona. Este verano el grupo llevará a cabo experimentos controlados en pacientes con y sin asma para ponerlo a prueba realmente.

El HET, o “dispositivo rastreador de Salud y Medio Ambiente” (Health and Environmental Tracker device) consta de tres partes: un sensor de pulsera que se lleva en la muñeca recoge datos sobre el medio ambiente, como niveles de ozono, la temperatura y los compuestos orgánicos volátiles que puedan surgir a partir de hongos o mohos, variables que pueden empeorar los ataques de asma. Un parche sensor en el pecho mide la información metabólica, como la frecuencia cardíaca, la cantidad de oxígeno en sangre, y el número de respiraciones por minuto. El usuario también tendría que portar un espirómetro de bolsillo, que mide la cantidad de aire que los pulmones pueden inspirar y expirar.

Si esto suena complejo para un dispositivo portátil (y un sensor de bolsillo no es realmente un portátil), los tres dispositivos trabajan juntos y transmiten información a través de Bluetooth al software de un ordenador o teléfono.

Los enfermos de asma tienen otros dispositivos para hacer un seguimiento de su respiración: monitores de pico de flujo, por ejemplo, funcionan soplando tan fuerte como sea posible en una máquina. Sin embargo, con el HET se ha conseguido que por primera vez la información ambiental y metabólica esté combinada en un solo lugar, y tiene la funcionalidad adicional de que no es un dispositivo tan intrusivo – el monitor de pulsera se parece mucho a un reloj Apple.

El sistema actual funciona con batería, pero los investigadores están trabajando para lograr uno que funcione con la energía del cuerpo humano. Tal vez los futuros sistemas puedan ofrecer aún más funciones, como la monitorización de la diabetes o del cumplimiento de la medicación. “Nuestro objetivo a largo plazo es proporcionar un sistema [autoalimentado] para la detección del bienestar“, dice Bozkurt, que fue el investigador principal del estudio y fue uno de los ganadores del premio “Popular Science’s Brilliant 10” del pasado año.

Si las pruebas de este verano van bien, Bozkurt espera que el sistema esté listo en los próximos cuatro-cinco años, y que el producto “autoalimentado” final cueste alrededor de unos $50.
..Susana Calvo