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Cuidar la piel como prevención del cáncer cutáneo

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La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, el que actúa de barrera y nos protege de los agentes externos que pueden hacernos daño. Sin embargo esta protección no es infalible y depende en gran medida de nuestros hábitos, especialmente en verano.

El sol tiene múltiples beneficios pero si no controlamos nuestra exposición puede jugar en nuestra contra. Quemaduras, aparición de manchas, e incluso cáncer de piel, pueden ser algunas de las consecuencias si durante el verano no adoptamos los hábitos correctos. Con motivo del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, el próximo 13 de junio, el Dr. Agustín Alomar, dermatólogo de Doctoralia, nos resuelve algunas dudas sobre cómo preparar nuestra piel para el verano y prevenir daños.

¿Qué medidas de higiene básicas hay que tomar antes de exponerse el sol?
Antes de tomar el sol y aplicar el fotoprotector, es fundamental que la piel esté totalmente limpia para que los productos penetren mejor. También podemos hacer una exfoliación para eliminar células muertas. “Especialmente, aquellas personas de piel muy oscura o bien, en zonas en que la piel es más gruesa como por ejemplo los codos y las rodillas, para evitar el oscurecimiento excesivo de la zona”, comenta el dermatólogo.

¿Podemos mejorar el aspecto de nuestra piel y protegerla a través de la dieta?
En este aspecto, el Dr. Alomar aclara que mejorar las defensas de nuestra piel no depende tanto de la alimentación, aunque sí reconoce que la dieta mediterránea, en la cual se incluyen alimentos ricos en vitaminas y antioxidantes, es de ayuda. Sin embargo recomienda prestar atención a los suplementos orales que mejoran la tolerancia al sol, nutricosméticos que incluyen antioxidantes como las vitaminas E y C, que contribuyen a proteger la piel de las radiaciones solares. “Estos suplementos han avanzado mucho en los últimos años e incluso algunos de ellos cuentan con estudios científicos que los avalan”, comenta el experto. A la hora de decantarse por uno conviene consultar con un especialista para asegurarnos de su eficacia.

¿Qué debemos hacer si tenemos manchas en la piel?
Ante este caso debemos diferenciar entre dos tipos: las manchas inducidas por el sol, conocidas como lentigos actínicos, y el melasma o manchas “paño”. En el caso de las primeras debemos asegurarnos de utilizar una crema solar con índice de protección alto, para evitar que vayan a más y para prevenir la aparición de nuevas. “Ya en invierno, conviene acudir al especialista para eliminarlas. Para estos casos, los micropeelings selectivos dan muy buenos resultados”, comenta el experto.
En el segundo tipo de manchas, éstas precisan de una fotoprotección extrema diaria y, como medida opcional, un tratamiento aclarante que debe ser aplicado sólo por la noche.

¿En qué casos debemos extremar las precauciones al tomar el sol?
“Todos somos pacientes de riesgo”, dice el Dr. Alomar. “Sin embargo, las personas de piel clara deben tener más precaución y utilizar siempre fotoprotector para evitar quemaduras solares”. Las personas que se someten a tratamientos de irradiación o inmunosupresores han de evitar el sol, así como las que se han hecho la depilación láser, para evitar manchas en la piel. El experto también señala que no deberían exponerse al sol las personas que toman medicación fotosensible, especialmente diuréticos. “En caso contrario, deberían utilizar protección solar de al menos SPF50”, comenta.

¿Debo revisar mis lunares antes de exponerme al sol?
Antes de la llegada del verano puede ser útil revisar si ha aparecido algún lunar nuevo en nuestro cuerpo, así como comprobar el estado de los que ya teníamos. “Si en alguno de ellos apreciamos cambios de coloración, de tamaño o de forma, o bien alguna lesión en la piel que sangra con facilidad, se debe acudir al dermatólogo lo antes posible”, explica Alomar.
Sin embargo, la autoexploración puede ser difícil en ciertas partes del cuerpo, por lo que conviene realizar una revisión anual con el dermatólogo para que revise a fondo nuestros lunares y el estado de nuestra piel. La mejor época es durante el invierno, “pues si existe necesidad de hacer una biopsia, será más fácil y cicatrizará mucho mejor”.
Hay que tener en cuenta también que el cáncer de piel no se expresa solo a través de melanomas, sino que existe una tipología, el cáncer cutáneo no melanoma, del cual se ha comprobado que en la mayoría de los casos está inducido por la radiación ultravioleta solar. Se suele manifestar a través de manchas rosadas y raposas en áreas expuestas habitualmente a los rayos solares y pueden derivar en carcinomas que van creciendo y volviéndose más invasivos. “Por este motivo es muy importante concienciar sobre el uso de filtros solares con regularidad, no sólo en verano, pues será un hábito que evite muchos cánceres cutáneos en el futuro”. Y, ante cualquier sospecha, acudir al dermatólogo, pues se puede prevenir sin esperar señales de que el cáncer ha hecho acto de aparición.