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“Al médico le corresponde liderar, en el ámbito del trabajo en equipo, la innovación en los enfoques de gestión”

29 de julio, 2016
MEDENA

El Colegio de Médicos de Navarra se ha posicionado y ha emitido un comunicado frente al nuevo modelo de autogestión con políticas que pongan al paciente en el centro del sistema sanitario.

El paciente como eje del sistema, el médico como profesional clave en la gestión clínica, y la trasparencia como valor del buen gobierno son las bases que defiende el Colegio de Médicos de Navarra para el desarrollo de un nuevo modelo de autogestión clínica que la Consejería de Salud del Gobierno de Navarra se ha comprometido a desarrollar en colaboración con el Colegio de Médicos de Navarra, según el convenio suscrito entre ambas entidades el pasado 24 de mayo.

Con el fin de contribuir al desarrollo de un nuevo modelo de autogestión y evaluación clínica, el Colegio de Médicos de Navarra ha elaborado un informe en el que destaca que el paciente debe ser el centro del sistema de forma explícita, con políticas que potencien el paciente activo, su seguridad, la accesibilidad racional a los servicios sanitarios y la coordinación sanitaria. “Los pacientes deben recibir una atención integral y coordinada que evite ingresos innecesarios y facilite los recursos necesarios para mejorar su recuperación con una información clínica integrada en un único expediente, facilitando que los profesionales (médico de familia y distintos especialistas) puedan comunicarse entre ellos, aún estando ubicados en diferentes espacios, en tiempos no coincidentes o niveles de atención diferentes”.

El médico, clave del proceso
El Colegio navarro considera, además, al médico como profesional clave en la autogestión clínica ya que le corresponde liderar, en el ámbito del trabajo en equipo, la innovación en los enfoques de gestión. “Es necesaria la conversión del modelo de gestión actual, caracterizado por estructuras aisladas, hacía otras fórmulas de sistemas organizativos en red, con una provisión de servicios sanitarios profesionalizados por funciones transversales y línea de procesos”.

Para la organización de la autogestión de los servicios clínicos, el Colegio de Médicos considera necesario: potenciar la implicación del médico en el diseño y construcción de la organización sanitaria con este enfoque; planificar los modelos de autogestión, conjugando la integración de disciplinas médicas junto con la lógica poblacional según la estratificación del riesgo; adecuar los recursos presupuestarios, valorando la conveniencia de disponer de presupuestos específicos para procesos transversales y compartidos entre distintas organizaciones, así como los necesarios para mantener eficaz la estructura clínica de soporte; posibilitar que los clínicos (médicos y enfermeros) sean los responsables de los procesos transversales; y potenciar la innovación e investigación científica y de gestión, como eje vertebrador de la mejora continua en la atención del paciente.

Baremo de méritos y trasparencia
Las direcciones de las Unidades de Gestión Clínica (UGC) deberán ser asignadas por baremo de méritos, donde la formación, experiencia y la responsabilidad deben jugar un papel prioritario, “con el único fin de buscar el mejor líder para impulsar la implementación del modelo”. El Colegio considera, además, que el equipo de dirección de la UGC debe ser evaluado cada cuatro años “mediante un sistema transparente, basado en el cumplimiento de resultados de salud, eficiencia en la gestión y satisfacción de pacientes y profesionales”.

Como herramienta de transparencia y buen gobierno, el Colegio de Médicos de Navarra apuesta por un Contrato de Gestión entre Gerencia y Unidad de Gestión Clínica plurianual, “de manera que se facilitase la continuidad de los proyectos, sin perjuicio de ejercer evaluaciones anuales, con el fin de analizar y corregir, en su caso, posibles desviaciones, tanto de los resultados clínicos como financieros”. En este sentido, el Colegio subraya que “los sistemas de evaluación de la Unidad de Gestión Clínica en términos de resultados de salud, así como la evaluación en el rendimiento del médico, han de contener indicadores claros y estándares previamente fijados”. Si se produjese un ahorro en el ciclo presupuestario, éste debe ir desligado del modelo de incentivación y destinado exclusivamente a la reposición tecnológica, la mejora de las condiciones y seguridad en el trabajo y a la capacitación interna y externa del médico. El informe del Colegio de Médicos añade que los programas de incentivación “nunca podrán ser arbitrarios. Tienen que ser objetivos, públicos y justificados. Será necesario, por tanto, un programa de incentivación conocido por los profesionales que sea capaz de recompensar el cumplimiento de los resultados globales y personales con criterios verificables”.

El Colegio considera el sistema sanitario como sector estratégico económico y social y, desde esta posición, subraya que “no debe verse únicamente como generador de gasto, sino también como un sector de actividad que ejerce efectos beneficiosos en el conjunto de la economía. Así, las inversiones destinadas a la mejora de la salud, además de una obligación moral o social, son también políticas eficientes desde un punto de vista social y económico”.

Formación en Gestión Clínica
El Colegio de Médicos de Navarra, que forma parte del Comité de Gestión Clínica de Navarra para el análisis y desarrollo de un nuevo modelo de autogestión, seguirá apostando por la formación del médico en gestión y gobernanza clínica como herramienta para su desarrollo en Navarra. En septiembre comienza un nuevo programa de capacitación avanzada en gestión clínica, dirigida a los médicos colegiados interesados y que cuenta con profesorado de reconocido prestigio en España. Mediante la organización de 12 talleres independientes, el Colegio capacitará a los médicos en preparación e implantación de una Unidad de Gestión Clínica, planificación estratégica y operativa, elaboración y gestión del presupuesto, etc.