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Los hematólogos temen que los nuevos tratamientos para el linfoma no se puedan aplicar sin una adecuada racionalización de los recursos

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En el Día Mundial del Linfoma, un tipo de cáncer hematológico producido por la proliferación maligna de linfocitos (células defensivas del sistema inmunitario) y originado generalmente en los ganglios linfáticos, se puede afirmar que “no se conocen las causas de esta enfermedad, aunque sí se sabe que las infecciones víricas y bacterianas contribuyen a su aparición, e incluso juegan un papel fundamental en algunos subtipos”, según apunta el Dr. José María Moraleda, presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH). Los linfomas “representan el 4% de todos los nuevos casos de cáncer que se presentan en España cada año, lo que supone más de 6.100 pacientes”, añade.

La presidenta de la Asociación Linfoma, Mieloma y Leucemia (AEAL), Begoña Barragán, es consciente de que “en España no hay equidad ni en el acceso al diagnóstico preciso ni en la disponibilidad de los tratamientos innovadores más especializados que se han desarrollado para determinados tipos de linfoma”.

Registro Español de Pacientes con Linfoma (RELINF)
Existen diversos tipos de linfoma”, según explica la Dra. Dolores Caballero, coordinadora del Grupo Español de Linfomas y Trasplantes de Médula Ósea (GELTAMO), de la SEHH. En el Registro Español de Pacientes con Linfoma (RELINF), del GELTAMO, el subtipo más frecuente es el linfoma B difuso de célula grande (LBDCG), presente en el 30% de los casos”, afirma. Le sigue el linfoma folicular, con un 19%. “De acuerdo con su historia natural, los linfomas más agresivos son el LBDCG y algunos linfomas T, aunque esto dependerá también de las características clínico-biológicas de cada paciente”.

Según la experta, “es sumamente importante un diagnóstico adecuado para elegir el tratamiento más indicado para cada tipo de linfoma”. En los últimos años, “los conocimientos a nivel molecular y genético han mejorado la precisión de dicho diagnóstico, y la introducción del PET/CT ha facilitado la clasificación de los estadios de la enfermedad”.

Los recientes avances en el tratamiento de esta enfermedad “han contribuido a mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes”, comenta la Dra. Caballero. Sin embargo, “los nuevos tratamientos no van a poder aplicarse sin una adecuada racionalización y optimización de los recursos”.

La experta ha pedido a la Administración “que facilite la investigación clínica en España y que ayude a los hematólogos a tener la máxima información de los pacientes desde el momento del diagnóstico”. También ha destacado la necesidad de colaboración entre especialistas (patólogos, clínicos, biólogos, médicos nucleares, etc.) para que el conocimiento sea traslacional. “Sólo así se darán pasos de gigante en el manejo de los pacientes con linfoma”.

Según la presidenta de AEAL, en España “contamos con excelentes profesionales sanitarios, pero el tiempo que pueden dedicar a los pacientes es limitado y no siempre se resuelven las dudas en consulta”. Además, “a los pacientes nos resulta muy difícil comprender la enfermedad y, más aún, las pequeñas o enormes diferencias entre los distintos tipos de linfoma”. En AEAL “cumplimos una labor esencial al ofrecer información y herramientas de formación especialmente diseñadas para pacientes y familiares, allanando así un camino que es clave para el conocimiento de nuestra enfermedad: la comunicación médico-paciente”.

“A las cosas por su nombre”
Con motivo del Día Mundial del Linfoma, AEAL ha puesto en marcha una campaña de concienciación bajo el lema A las cosas por su nombre, para generar entre los pacientes la necesidad de ser informados sobre su enfermedad. Utilizando el símil entre los diversos tipos de café, se quiere advertir sobre la diversidad de linfomas clasificados actualmente. “De este modo, intentamos recordarles la importancia de ser exigentes a la hora de pedir información acerca de su linfoma: el tipo diagnosticado, los retos y particularidades de cada tratamiento, y unas expectativas alineadas con la realidad de cada paciente”, señala Begoña Barragán.