Inicio ASP La soledad crónica es más peligrosa que el alcoholismo o la obesidad...

La soledad crónica es más peligrosa que el alcoholismo o la obesidad e incluso puede matar, y es que así lo advierte el neurólogo argentino Facundo Manes

Compartir

La soledad crónica es más peligrosa que el alcoholismo o la obesidad y puede incluso matar, y es que así lo asegura el neurólogo y neurocientífico argentino Facundo Manes, autor de Usar el cerebro, libro en el que propone conocer nuestra mente para poder vivir mejor.

Sentirse solo es un mecanismo biológico como tener hambre o sed, pero la diferencia está en que una persona puede comer o beber y se acaban sus problemas, pero no puede salir a la calle y gritar ‘quiero tener amigos’” para llenar ese vacío, declara Manes a Efe.

En el libro, presentado recientemente en Miami se explica con un lenguaje sencillo aspectos del “órgano más complejo” del ser humano como la conciencia, la inteligencia, la memoria, la toma de decisiones y las emociones.

Puede haber un cerebro específico de un país, región, ciudad o barrio
Manes considera que aunque los cerebros de argentinos, rusos, chinos o españoles son biológicamente similares, paradójicamente la ciencia ha demostrado que se puede hablar de un cerebro específico de un país, región, ciudad o incluso hasta de un barrio. Para argumentar esto, afirma que “hoy sabemos que la cultura, las historias compartidas, las memorias colectivas y la gente que nos rodea crean esquemas mentales”, por ello el porqué de que se pueda decir que hay “un cerebro argentino” o español.

Aunque la ciencia, es un hecho que en los últimos avanzó más en el conocimiento del cerebro que en toda la historia pasada de la humanidad, también es una realidad como afirma Manes que todavía queda por aprender del “único órgano que trata de entenderse a sí mismo”.

Manes indica que no se puede cuantificar cuánto no sabemos de nuestra mente y se ríe del “mito” de que el ser humano solamente ha desarrollado un 10 % de la capacidad cerebral. Para él, “el que inventó esa frase seguramente solo desarrolló ese 10 %”. De hecho, una de las frases de cabecera suyas es la que dice que “aprender sobre el cerebro debe ser un derecho de todos porque cuanto más conocemos sobre él, más podemos cuidarlo, protegerlo y así podremos vivir mejor”.

Aunque sabemos de los mecanismos que están implicados de la memoria, en la toma de decisiones, de los pasos para el proceso creativo, de cómo funciona el lenguaje o de cómo las emociones pueden influir en nuestras conductas, a día de hoy, aún, nos falta responder a las “preguntas más difíciles”.

No hay una teoría general sobre el cerebro
No tenemos ni idea de cómo los circuitos neuronales dan lugar al pensamiento íntimo, personal y subjetivo en cada momento y tampoco tenemos una teoría general sobre el cerebro”, señala Manes quien, a su juicio, uno de los descubrimientos más interesantes es que se trata de un órgano que “no puede ser entendido en una conexión aislada sino en una conexión social”.

Esa condición ha hecho que la especie humana esté en el lugar que está en comparación con otros animales y haya podido sobrevivir. “Básicamente lo que ha hecho nuestra especie es sobrevivir, huir del peligro y buscar el placer”, afirma.

Facundo Manes, nacido en Salto en 1969, está graduado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de Cambridge (Reino Unido). Es presidente de la World Federation of Neurology Research Group on Aphasia, Dementia and Cognitive Disorders y fundador del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) y el Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, ambos en Argentina. Usar el cerebro, que escribió junto al periodista argentino Mateo Niro, no es el último libro de Manes, pero sí el que ha llegado a más lectores. Después publicó El cerebro argentino, por ahora solo en su país.
..Redacción