No se pierda

Mobbing de la administración al empleado público

24 de octubre, 2016
Paco Toquero

Vaya por delante que los contratos por días y por semanas, incluso por guardias, son perfectamente legales en la sanidad pública española. Se pueden hacer “por razones de necesidad, de urgencia o para el desarrollo de programas de carácter temporal, coyuntural o extraordinario”.

El problema llega cuando se abusa de ellos de tal modo, que se utilizan para cubrir necesidades estructurales. Cuando una enfermera o un médico cubren un puesto durante años en un centro sanitario público encadenando contratos de este tipo, a merced de una precariedad tal que, por ejemplo, no quieren aparecer en este reportaje con sus verdaderos nombres por temor a que haya represalias y la próxima renovación nunca llegue. Son miles en toda España, pero no hay cifras oficiales. Primero, porque es una cifra escurridiza: son profesionales que entran y salen y su número varía a lo largo del año. Pero, sobre todo, porque muchas comunidades, que son de quienes dependen las contrataciones porque la Sanidad es una competencia transferida y, por lo tanto, las que tienen acceso a los datos, no los ofrecen.

Acúmulos de tareas, Nombramientos reiterados ininterrumpidos de sustitución y
Nombramientos de Atención Continuados, estas son tres de las genialidades que los gestores y la administración se han inventado para intentar justificar la ignominia que supone abusar así de trabajadores altamente profesionalizados, que además son empleados públicos, quizás en los sectores más sensibles e importantes para la ciudadanía, y para el futuro social del país como lo son la sanidad y la educación

Son contratos en fraude de ley por muchos motivos, entre ellos las retribuciones inadecuadas y la falta de derechos laborales que deben ser idénticos a los del personal fijo en lo que sea de aplicación al personal temporal, pero también por no tener establecida una jornada ordinaria anual como el resto de trabajadores y por no disponer de la adecuada protección de la salud laboral ya que se deben considera trabajadores nocturnos como determinó las sentencias presentadas y estimadas por Tribunal de la Unión Europea. Son contratos en fraude de ley intrínseco a sus propias características retributivas, por el pago por horas trabajadas de guardias sin tener derecho, como el resto de personal temporal, a los conceptos retributivos del resto de profesionales,suponen un fraude de ley por no tener reconocidos derechos laborales y sociales y retributivos reconocidos al resto del personal temporal de las administraciones sanitarias competentes.

Además, se está cometiendo fraude en el mismo contenido de los nombramientos que firman los trabajadores, ya que no especifican de forma clara y específica el motivo por el que se producen (por ejemplo para cubrir guardias de una exención por motivos de edad, salud, baja maternal, etc.) y hacen referencia a causas genéricas de garantía asistencial para la cobertura de guardias, produciendo indefensión en los trabajadores y prolongando estos nombramientos precarios en el tiempo, en lugar de aumentar las plantillas para que sean adecuadas a las necesidades estructurales de los centros.

Recordemos que la asistencia sanitaria es continua las 24 horas del día, los 365 días del año. Por lo tanto, es una necesidad estructural la cobertura, tanto de la jornada ordinaria como la complementaria.

Los recortes sociales de los últimos cinco años aumentaron la precariedad de unas plantillas ya de por sí muy debilitadas. Esto tuvo dos consecuencias directas. La primera ha sido el aumento de la carga de trabajo sobre unos profesionales que tuvimos que soportar el aumento de la jornada laboral, la pérdida de poder adquisitivo, y, el recorte a nuestros derechos más elementales como el descanso o la conciliación familiar. La segunda la han sufrido los usuarios y pacientes del sistema de salud. La reducción de las plantillas y las privatizaciones están afectando muy seriamente a la calidad asistencial. Como continue así , hasta punto de no retorno.

La mayoría de los trabajadores eventuales llevan más de dos años en un mismo puesto de trabajo con renovaciones de tres, seis o doce meses. La ley obliga a la Administración a que cualquier trabajador con más de dos años en un mismo puesto tiene que pasar a interino (un acuerdo posterior del 2007 ratificó esta normativa).

Hay médicos especialistas a los que se les está renovando el contrato mes a mes. Hay enfermeras de hospitalización que llevan hasta 15 pacientes con patologías complejas.
Hay personal (celadores, enfermeras o auxiliares) que trabajan ocho días seguidos sin ningún día de descanso, y que no tienen ni siquiera planilla porque la supervisora o el jefe les dicen si tienen que venir a trabajar o, donde van cada día. Esto se produce porque las bajas no se cubren o se hace tarde, dando lugar a que las direcciones quiten, al resto del personal, los días de libranzas.

La plantillas en todas las Comunidades Autónomas, independientemente del signo de sus gobiernos, han reducido las plantillas en un porcentaje mas que considerable, a nivel nacional se despidieron esos años alrededor de 53.000 trabajadores. Así mismo, el cierre de camas en cualquier período del año, ha sido brutal, con resultados ya conocidos: colapso de las urgencias e incremento de las listas de espera.

El gasto sanitario en relación al PIB (Producto Interior Bruto) a nivel nacional, ha bajado bastantes y en 2014, el gasto público per cápita en sanidad en España fue de 1.458 euros por habitante, y de media , alguna CCAA llega a solo 926 euros, y se apoyan en decir que son más eficientes Y se calcula que hasta el año 2018, se proponen recortar entre 6.000 y 7.000 millones de euros en gasto sanitario.

Si esta hemorragia, no la cortamos, con una financiación consensuada y a medio-largo plazo, con presupuestos finalistas y con gestión profesional, la herencia que dejamos a nuestros descendientes, no será otra que el pago por servicios, prioritarios y fundamentales (justicia , salud, enseñanza) , encima con niveles salariales paupérrimos, que ahondarán en la división social que ya existe de manera pronunciada.

Por ello, por enésima vez busquemos una sostenibilidad al sistema, busquemos una gestión profesional, pactemos unos presupuestos finalistas y priorizemos una sanidad publica de calidady gratuita, que no gratis , la diferencia es el uso responsable y el criterio profesional

..Dr Francisco Toquero de la Torre. Ex Vicepresidente de la UEMO (Medicina de Familia Europea)