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No depilar al paciente antes de la cirugía o administrar los antibióticos antes de la operación, nuevas directrices de la OMS para evitar infecciones

4 de noviembre, 2016
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Según unas nuevas directrices para evitar infecciones en el quirófano publicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), todo paciente que vaya a ser sometido a una cirugía debe bañarse previamente, la zona donde se realice la incisión no debe ser depilada, y los antibióticos deben administrarse antes de la operación, no después.

Y es que las Directrices Mundiales para la Prevención de las Infecciones Quirúrgicas, elaboradas por 20 expertos, son un nuevo compendio de normas que substituyen todo lo sugerido anteriormente y, que están basadas en evidencias científicas, según explicaron expertos de la OMS en teleconferencia. En concreto establecen 29 recomendaciones específicas sobre cómo evitar infecciones en el quirófano.

Una de las principales sugerencias es obtener una óptima higiene corporal, y evitar depilar o afeitar la zona donde se vaya a realizar la operación, una práctica que está muy expandida. En este sentido, indican las directrices que “afeitar es totalmente desaconsejado en todo momento, sea en el preoperatorio o en el quirófano”, y, añaden que si no hay más remedio que depilar para poder operar, el proceso mejor que no se realice con una cuchilla, y sí con una máquina de cortar el cabello.

Tras una intensa revisión de las evidencias, se ha llegado a la conclusión de que no hay un beneficio claro en depilar”, afirma Ed Kelley, director de departamento de Seguridad de la OMS, quien explicó que los micro-cortes que eventualmente se pueden hacer son posibles nuevos focos de infección.

La resistencia a los antibióticos es una amenaza creciente para la salud pública mundial
Otra de las principales recomendaciones es administrar antibióticos antes de la operación, no después. Al respeto, Kelley aconseja que “lo óptimo es administrar el antibiótico 120 minutos antes de la operación, porque la evidencia muestra que es cuando es más efectivo”, y es que “no hay pruebas de que funcione después”, añade.

Lo que recomendamos es el uso de los antibióticos en las cirugías más importante y que no se utilicen en las menores”, afirmó, por su parte Sally Davies, una de las expertas que ha participado en la elaboración de las directrices.

La resistencia a los antibióticos ha sido declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una emergencia en el mundo y una amenaza creciente para la salud pública mundial, y es que según datos de la OMS, al año, por bacterias que son multirresistentes a los antibióticos fallecen entre 700.000 y 900.000 personas. En Europa, cada año mueren 25.000 personas que, además generan un impacto económico de 1.500 millones de euros y, en Estados Unidos, la resistencia antibiótica causa dos millones de infecciones graves y 23.000 muertes por año, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

La resistencia a los antibióticos pone en riesgo el uso de estos fármacos y hace que procedimientos médicos corrientes, sean muy peligrosos. Precisamente, las infecciones quirúrgicas son causadas por bacterias que se introducen en las incisiones hechas durante la operación.

En países de ingresos medios o bajos, un 11% de los pacientes que se someten a una operación se infectan durante el proceso. Por ejemplo en África, el 20% de las mujeres que se someten a una cesárea padecen una infección que las pone en riesgo a ellas y a su capacidad de cuidar del recién nacido.

No obstante, las infecciones quirúrgicas no son un problema exclusivo de los países en desarrollo, en Estados Unidos, por ejemplo, contribuyen a que los pacientes pasen 400.000 días extra hospitalizados a un coste estimado de 900 millones de dólares al año.

Al aplicar estas nuevas directrices”, indica Kelley, “los cirujanos pueden reducir el daño, mejorar la calidad de vida, y contribuir a detener las expansión de la resistencia a los antibióticos”, además, subraya que estas infecciones son casi enteramente evitables. Programas piloto realizados en varios países africanos han mostrado que implementar estas nuevas directrices puede reducir hasta un 39% las infecciones durante las cirugías.
..Redacción