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Profesionales sanitarios, pacientes e industria presentan un plan para mejorar la adherencia al tratamiento

25 de noviembre, 2016
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La mitad de los pacientes crónicos españoles no sigue correctamente el tratamiento farmacoterapéutico prescrito. Este dato, que se desprende de una encuesta a 1.400 pacientes encargada por Farmaindustria, refleja la dimensión real del problema de la falta de adherencia a los tratamientos, que tiene consecuencias tanto para la salud del paciente como para la calidad y la sostenibilidad del sistema sanitario. Para abordar este reto se ha presentado en Barcelona el Plan de Adherencia al Tratamiento (Uso responsable del medicamento), un documento que, elaborado por sociedades científicas médicas, farmacéuticas y de enfermería, representantes de pacientes y profesionales expertos e impulsado por Farmaindustria, se pone a disposición de las autoridades sanitarias para su estudio y eventual aplicación.

El Plan propone una completa estrategia de trabajo que surge de la visión tanto de los profesionales sanitarios como de los pacientes. Se trata de un proyecto sin precedentes en tanto que integral e integrador, transversal, ambicioso y con vocación de aplicabilidad y continuidad. En definitiva, constituye una propuesta que la sociedad civil eleva a las administraciones sanitarias públicas con el objetivo de mejorar la calidad de la prestación sanitaria y, sobre todo, la salud de los pacientes.

Quince sociedades científicas médicas, farmacéuticas y de enfermería, además de la Federación de Asociaciones Científico-Médicas de España (Facme), han trabajado durante más de un año en el Plan junto a los responsables de la Plataforma de Asociaciones de Pacientes y el Foro Español de Pacientes y a otros expertos en la materia, constituidos todos ellos en el llamado Comité Impulsor.

La falta de adherencia a los tratamientos preocupa a los agentes sanitarios, y la encuesta encargada por Farmaindustria entre pacientes crónicos como base para el Plan constata la relevancia del problema, que se relaciona con variables tan distintas como la complejidad de los tratamientos o su larga duración, la relación entre pacientes y sanitarios, la ausencia de síntomas, el mayor o menor conocimiento de la enfermedad, los factores psicológicos y la falta de apoyo familiar o asistencial, entre otros. Así, de acuerdo con los datos obtenidos, un 71,2% de los menores de 45 años no cumplen adecuadamente con la medicación pautada por el médico, son mayoría de incumplidores los pacientes con estudios medios (60%) o superiores (56,1%) y, por el contrario, los crónicos más cumplidores con el tratamiento son los más mayores (el 63,9% de quienes tienen más de 65 años lo cumplen), que viven en zonas preferentemente rurales y sin estudios medios o superiores (55,9%).

Acciones concretas
El Plan de Adherencia al Tratamiento asume tal complejidad y trata de responder a ella. Se estructura en seis pilares, que se despliegan en 18 iniciativas que, a su vez, se dividen en 26 acciones. Su desarrollo da lugar a una serie de propuestas y actividades que pretenden involucrar en su ejecución a los diferentes agentes (administraciones, profesionales sanitarios, pacientes e industria). Entre las medidas que se proponen están desde dedicar el tiempo adecuado en la consulta médica para garantizar una óptima prescripción hasta afianzar la coordinación entre distintos profesionales y niveles asistenciales (médicos, enfermeros y farmacéuticos) para lograr un buen seguimiento farmacoterapéutico.

Además, se plantea incorporar la formación sobre adherencia al tratamiento en las carreras biosanitarias; añadir un módulo dentro de la receta electrónica que permita a los profesionales sanitarios alertar a sus compañeros del paciente incumplidor; crear un algoritmo de detección de la falta de adherencia terapéutica; homogeneizar los indicadores de medida de la adherencia, para un mejor seguimiento de los resultados del Plan; potenciar la educación terapéutica de los pacientes crónicos; fortalecer el papel de formadores de las asociaciones de pacientes, o poner en marcha una plataforma que impulse la investigación y los estudios en esta área.

La iniciativa incluye un modelo sobre el impacto económico-sanitario de la adherencia que se ha aplicado ya a patologías de alta prevalencia (EPOC, diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular y depresión mayor) y que arroja datos contundentes sobre las potenciales mejoras en términos de salud y posibles ahorros que podría generar la mejora de la adherencia. Por ejemplo, el modelo demuestra que aumentar en diez puntos porcentuales la adherencia a los tratamientos en enfermedades cardiovasculares (primera causa de muerte en España) evitaría 8.700 muertes y hasta 7.650 eventos cardiovasculares y ahorraría un gasto sanitario directo de 75 millones de euros. En la actualidad, la adherencia de los pacientes con esta enfermedad se sitúa en el 56%.

Este Plan es un buen punto de partida y cuenta con la colaboración de los pacientes, y esto es fundamental. Es la hora de hablar de la gestión del sistema sanitario contando con los pacientes: si somos el centro del sistema, queremos participar en las decisiones que nos afectan, sobre todo para hacernos corresponsables de estas decisiones -señala Esther Sabando, secretaria de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes-. Sí debemos recordar que, para que este Plan se cumpla, los pacientes necesitamos herramientas, formación e información, y, por supuesto, participar en la toma de decisiones sobre el tratamiento, fundamental para saber si podemos o no cumplirlo”.

Una de las fortalezas del Plan radica en que es una propuesta que deriva de la colaboración entre los diferentes colectivos de profesionales sanitarios y los pacientes -añade Cristina Avendaño, coordinadora de su Comité Impulsor-, con la capacidad de impulsar y facilitar la puesta en marcha de proyectos e iniciativas transversales. Se trata de un plan que estructura las posibles acciones y estrategias para la mejora de la adherencia, de forma que potencia la integración de los proyectos de las diversas instituciones y colectivos y facilita las sinergias entre ellos”.

Para Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, “la falta de adherencia es una cuestión de salud, que preocupa a todos, y por tanto también a la industria. El mejor medicamento no cumple su función valiosa si no se usa de forma adecuada. Ese fue uno de los motivos por los que quisimos impulsar este Plan, una iniciativa de la sociedad civil que se pone al servicio de las autoridades sanitarias”.