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¿Cómo mejorar la comunicación médico–paciente?

12 de enero, 2017
marta_fernandez_rivera

El paciente es el centro del sistema sanitario”. Cuántas veces hemos escuchado esta afirmación y cuántas veces hemos llegado a la misma conclusión, debería ser, pero la realidad es que se hace todo por el paciente…pero sin contar con él. En los últimos años ha cambiado de manera “radical” su rol, pasando a convertirse en una persona “responsable”, en un “paciente activo” que quiere “saber”, decidir y gestionar su enfermedad para mejorar su calidad de vida. Las redes sociales han ayudado, en gran parte, a que los pacientes ostenten el “poder” de la información que hasta entonces solo estaba en “manos” del médico, por tanto la relación médico -paciente ha cambiado de manera significativa, pero queda mucho por hacer para encontrar un equilibrio adecuado en pro de una medicina más humanizada, centrada en el paciente más que en la enfermedad.

Noticias hasta hace unos años impensables y totalmente inaceptables de agresiones a médicos, más de 2.000 en los últimos cinco años, nos demuestran que tenemos mucho trabajo entre todos, ya que la salud es un bien social y para ello, es fundamental mejorar la comunicación médico – paciente. ¿Y cómo hacerlo?: Con empatía, respeto y comprensión por ambas partes, entre otros aspectos.

Desde el punto de vista de los médicos
Empatía: Ponerse en el lugar de la otra persona, que no sabe lo que le ocurre, o que viene asustada a escuchar un diagnóstico, o angustiada porque su enfermedad progresa y cada vez se encuentra peor…el médico no puede cambiar la realidad de lo que le sucede al paciente, pero si mostrarle apoyo a través de palabras, dedicarle su tiempo, mirarle a los ojos, escuchar, una sonrisa…esos pequeños gestos que tanto se agradecen cuando te invade el nerviosismo y el miedo. Estamos hablando de salud, no hay nada más importante.
Romper estereotipos: En muchas ocasiones el médico ya tiene “catalogado” a su paciente y no importa lo que le cuente o remita, no le escuchará…hay que acabar con los prejuicios y estereotipos.
Escucha activa: escuchar no es oír…el médico no puede “desconectar” cuando en consulta el paciente le está relatando lo que le sucede…no es momento para mirar o escribir en el ordenador, dejarlo para el final. Como vas a entender a tu paciente si no lo escuchas. Y esta es una “mala práctica” habitual…
Lenguaje claro y comprensible: Explicar, describir de la forma más adecuada para que el paciente entienda lo que le están diciendo, utilizando un lenguaje comprensible huyendo de tecnicismos. No hay pacientes iguales así que tampoco el modo de comunicar debería ser igual y muy importante, cerciorarse de que el paciente lo ha comprendido.
Dedicar el tiempo necesario: El aumento de pacientes en las consultas ha disminuido el tiempo y a veces la calidad de la atención. Sin embargo el tiempo no puede ser un obstáculo para que el médico realice bien su trabajo. No todos los pacientes acuden por los mismos motivos, ni con la misma “gravedad” o necesidad, por tanto el tiempo se puede “ajustar” a cada situación.
Respeto y educación: Bidireccional entre médicos y pacientes. Los médicos tienen el mismo derecho y deber que el paciente a tratar con respeto y educación y a ser tratados de la misma manera. Pero aún nos encontramos con médicos que creen tener una condición “superior” al paciente y no le dan un trato aceptable. El paciente es el “cliente”…y ya se sabe, que el cliente “siempre tiene razón”…

Desde el punto de vista de los pacientes
Centrarse en el motivo de su consulta: No se va a la consulta del médico a pasar el rato ni a contarle “batallitas”. Tener claro cuál es el motivo y describirlo lo mejor posible.
Preguntar y aclarar dudas: Es fundamental para tener una buena relación con tu médico que puedas preguntarle todo lo que te inquieta o las dudas que tengas respecto a tu enfermedad. Si sales de la consulta diciendo “tengo un médico majísimo, pero no me entero de nada”, es que falla gravemente la comunicación. Si no te “enteras” dile que te lo explique, es tu responsabilidad. También funciona llevar apuntadas las principales dudas para que no se nos olviden.
Evitar presiones e insultos: tu médico es una persona…a veces los pacientes quieren escuchar imposibles. Hay enfermedades que no tienen cura o pacientes que no responden bien a los tratamientos. No se puede “presionar” al profesional, puedes pedirle explicaciones con respeto y hacerle ver que quieres participar de las decisiones, en la medida de lo posible.
Confianza: Si no confías en tu médico tienes un serio problema. Puedes intentar mejorar la comunicación y contarle el motivo de tu desconfianza y aclararlo y sino te convence cambiar de médico.
Sinceridad: Una “mala práctica” de los pacientes, engañando a su médico se engañan a si mismos y empeoran su salud. La adherencia a los tratamientos, controles etc, son fundamentales, si no lo haces bien solo te estas perjudicando tú, así que en lo que se refiere a tu enfermedad o tratamiento sé sincero.

Todos los aspectos que hemos tratado parecen sencillos de “sentido común”, sin embargo en el día a día nos olvidamos de ellos. Médicos y pacientes estamos “condenados” a entendernos. Con comprensión y respeto podemos lograr un mejor entendimiento satisfactorio para todos, en pro de una mejor atención sanitaria.

Los pacientes no somos seres “inferiores” y hay que recordar como dijo mi admirado Dr. Albert Jovell que “ser un paciente en esta vida es solo cuestión de tiempo”. Y por otro lado, deberíamos ser agradecidos y reconocer el gran trabajo y dedicación ejemplar, de la mayoría de los profesionales sanitarios, desde celadores, auxiliares, enfermería y médicos para cuidarnos y “darnos” más años de vida, y que muchas veces realizan su trabajo “presionados” por el propio sistema sanitario, siendo ellos los que tienen que dar la cara delante de los pacientes, y me refiero a recortes, al acceso a nuevos medicamentos, etc.

Para algunos médicos no poder curar es un fracaso, y no lo es, el fracaso de un médico es “abandonar” a su paciente cuando más lo necesita, en el proceso de enfermedades incurables, cuando no funcionan los tratamientos y llega la impotencia…o en el momento más duro el paso de la vida a la muerte.

Pacientes y profesionales sanitarios seamos un equipo, aliados contra la enfermedad…
..Marta Fernandez Rivera. Salud en tu Vida