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Un informe mundial destaca la carga y el abandono de la enfermedad renal crónica en todo el mundo

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A pesar de que una de cada 10 personas en todo el mundo padece de una enfermedad renal crónica, existen grandes brechas en la atención y prevención de enfermedades renales en países desarrollados y en desarrollo, y muchos países no priorizan la salud renal, y es que así lo revela un nuevo informe global, ‘The Global Kidney Health Atlas’ que, recopilado por la Sociedad Internacional de Nefrología y expertos en salud renal de todo el mundo, se está presentando en el Congreso Mundial de Nefrología que desde el pasado 21 de abril hasta hoy se está celebrando en Ciudad de México y en el que se están dando cita múltiples representantes gubernamentales, líderes de nefrología, grupos de pacientes y líderes de opinión.

Una de cada tres personas  en la población general tiene un mayor riesgo de ERC y aunque se calcula que un 10% de las personas en todo el mundo tienen ERC, las estimaciones sugieren que nueve de cada 10 personas no son conscientes de su patología. En todo el mundo, se calcula que un millón de personas mueren cada año por insuficiencia renal no tratada.

Entre los países de altos ingresos, Arabia Saudita y Bélgica tienen la mayor prevalencia estimada de ERC (24%), seguida por Polonia (18), Alemania (17) y Reino Unido y Singapur (16% cada uno), Estados Unidos (14), Canadá y Australia (13% ambos). Por el contrario, son Noruega y los Países Bajos los que presentan las estimaciones más bajas con un 5% ambas naciones.

A nivel mundial, la prevalencia estimada de ERC en todo el mundo varía del 7% en Asia meridional y 8% en África hasta un 11% en América del Norte y 12% en Europa, Oriente Medio y Asia oriental y América Latina.

Las personas con ERC son hasta 20 veces más propensas a morir de otras causas
Tales son los peligros de la ERC que las personas con la enfermedad son hasta 20 veces más propensas a morir de otras causas (en gran medida enfermedades cardiovasculares, como un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular) antes de llegar a la diálisis o el trasplante, como pone de manifiesto el informe ‘The Global Kidney Health Atlas’ y, cuyos detalles se revelan en un artículo publicado en la revista JAMA.

Un diagnóstico de ERC no significa que se necesitará diálisis o un trasplante, pero sí indica que se está en riesgo de muchos problemas de salud, incluyendo enfermedades del corazón, derrames cerebrales e infecciones”, advierte Adeera Levin, presidenta de la Sociedad Internacional de Nefrología que, creó el Atlas, y es profesora de Medicina en la Universidad de British Columbia, en Vancouver, Canadá.

Las personas en las primeras etapas de la ERC pueden ser tratadas con fármacos, dieta y estilo de vida, que reducen la presión arterial y pueden ayudarles a mantener una buena calidad de vida”, afirma Levin que, destaca la importancia “vital” de  “que todos los países mejoren sus tasas de diagnóstico y tratamiento temprano”.

Muchos países no están haciendo de la ERC una prioridad
Uno de las conclusiones más alarmantes y que lamenta la presidenta de la Sociedad Internacional de Nefrología, es que “el atlas demuestra que, a través de los países de todos los ingresos, muchos gobiernos no están haciendo de la enfermedad renal una prioridad”, algo que para ella “esto no tiene sentido, ya que los costos para el tratamiento de las personas con enfermedad renal terminal son enormes, junto con el efecto devastador que tiene sobre los pacientes y sus familias”.

El Atlas destaca que aunque en los países de altos ingresos (HIC, por sus siglas en inglés) tienen los mayores costos de diálisis y trasplante, solamente uno de cada tres (29 %) países de altos ingresos consideró la ERC como una prioridad, en comparación con casi dos de cada tres (59%) países de bajos ingresos. Por ejemplo, en Europa Occidental, tan solo España, Francia y Reino Unido consideraban la enfermedad renal crónica una prioridad sanitaria; pero solamente España tenía la densidad nefróloga más alta mientras Reino Unido registraba la más baja.

Los países europeos no fueron los únicos en su baja priorización de la ERC, sino que expertos en Australia, Canadá, Estados Unidos y Nueva Zelanda aseguraron que sus gobiernos no estaban considerando la patología una prioridad. En el otro extremo de la escala, países de bajos ingreso (LIC, por sus siglas en inglés) como Burkina Faso, Etiopía y Nepal se encuentran entre los que, a pesar de su pobreza y sistemas de salud pobres, han reconocido la ERC como una prioridad.

Incluso entre los países de ingresos altos con cobertura de salud universal, que están motivados para evitar que la enfermedad renal progrese a enfermedad renal terminal, hay problemas”, afirma el profesor Aminu Bello, copresidente del ‘Global Kidney Health Atlas’ y profesor de Medicina en la División de Nefrología e Inmunología de la Universidad de Alberta, en Edmonton, Alberta, Canadá. Sin embargo, en países como Estados Unidos, en los que se excluyen muchos aspectos de la prevención y también en muchos países en desarrollo, “la situación es aún peor”, concluye.

La prevalencia de la ERC en España creció un 20% en la última década
La prevalencia de la Enfermedad Renal Crónica (ERC) en España ha crecido un 20% en la última década, y es que según el registro de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) actualizado con los últimos datos disponibles, se pasó de 1.001 pacientes por millón de población (pmp) en 2006 a 1.211 en 2015.

Según la S.E.N., en España, algo más de cuatro millones personas padecen ERC, de las cuales, algo más de 55.000 están en Tratamiento Renal Sustitutivo (TSR) que, es cuando su riñón no puede cumplir su función y, o bien lo hace ayudado de hemodiálisis (HD) o diálisis peritoneal (DP), o sino un trasplante renal (Tx). El TSR, su impacto es mucho mayor en hombres que en mujeres. El 52% están con un trasplante renal funcionante y el resto precisa de la diálisis. La mortalidad de la ERC se ha venido situando por encima del 8% en la última década y, se estima que la atención de estas patologías del riñón, representa alrededor del 3% del gasto sanitario total en España.
..Redacción