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El 23% de las personas con adicción a alguna sustancia también padece TDAH

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Una de las situaciones que pueden observarse frecuentemente en los últimos años, es que la mayoría de personas que padecen TDAH no lo saben. Consecuentemente, y para tratar de paliar una sintomatología de la cual se desconoce su origen, utilizan los medicamentos, el alcohol, y otras drogas para tratar de relajarse o dormir.

El TDAH, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, es uno de los trastornos de origen neurobiológico más extendidos de la sociedad actual. Principalmente, se caracteriza por el desarrollo de dificultades para mantener la atención, exceso de movimiento e hiperactividad, o impulsividad. Aunque en los últimos tiempos se ha asociado a una enfermedad de temprana edad, el TDAH también aparece en edades adultas.

Es precisamente en esa edad, la edad adulta o madura, donde aparecen otros trastornos que comúnmente coexisten con el TDAH; las adicciones. Las personas que sufren TDAH tienen un riesgo entre 2 y 3 veces mayor de desarrollar un trastorno por abuso de sustancias, y es que, tal y como muestran las estadísticas, entre el 20% y el 40% de adultos con TDAH tienen antecedentes de trastornos por consumo de sustancias como el alcohol o las drogas.

Factores de riesgo en personas con TDAH
La ausencia de un tratamiento apropiado ante este tipo de trastornos genera graves complicaciones que aumentan las probabilidades de desarrollar una adicción en el futuro. Además, otros trastornos asociados como la ansiedad o la depresión son algunos de los factores de riesgo que contribuyen a desarrollar una adicción en un caso de TDAH.

Existen más factores a tener en cuenta ante este tipo de trastorno médico que propician la posibilidad de caer en el opaco mundo de las adicciones. El riesgo genético, la impulsividad, el comportamiento agresivo temprano, el estrés, la soledad y los problemas personales son otros de los factores de riesgo asociados a la posibilidad de sufrir una adicción en el TDAH.

Las adicciones más comunes en el TDAH
Las sustancias de las que más se abusa son el alcohol y el cannabis. Se desconoce el motivo exacto por el cual las adicciones a estas dos sustancias son las más asociadas a este trastorno, aunque se vincula principalmente a su disponibilidad y fácil acceso. Además, estos pacientes se suelen automedicar tanto con estimulantes como con sedantes, ya que ambas clases de medicamentos son los que normalizan y alivian parcialmente los síntomas del TDAH.

Como dato representativo, el 23% de las personas con adicción a alguna sustancia tiene, además, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), según datos de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD).

Desde hace décadas la comunidad científica es consciente de que el TDAH predispone el desarrollo de un trastorno adictivo; y, a su vez, la adicción influye de manera muy negativa en el curso del TDAH”, argumentó el Dr Martínez-Raga, médico del Hospital Dr. Peset de Valencia, durante el I Congreso Mundial de la World Association of Dual Disorders (WADD) que tuvo lugar el pasado mes de marzo.

El tratamiento de diagnóstico dual integrado es la clave del éxito
En referencia al tratamiento de estos pacientes, los expertos consideran que el abordaje no debe centrarse solo en el TDAH o en la adición, sino que deben afrontarse ambos a la vez.

Asimismo, y como añade el Dr. Joaquín Descals, director médico de la Clínica Triora de Alicante, “Reconocer el trastorno por déficit de atención de atención e hiperactividad, recae en la mayoría de ocasiones en los psiquiatras y pediatras infantiles. Por eso, y visto como el TADH es un trastorno afecta a todas las edades, es importante otorgar esa responsabilidad a otros profesionales. Además, la frecuencia de los casos donde se trata una adicción y se presencia o diagnostica un TDAH, es realmente elevada”.

Tratando simultáneamente tanto el TDAH como la adicción, es cuando se pueden esperar mayores tasas de recuperación de ésta. Es en estas situaciones cuando se debe hacer una evaluación psiquiátrica integral para, de esta forma, tratar de observar otras posibles afecciones asociadas como la depresión o la ansiedad.

Un tratamiento multidimensional centrado en el tratamiento biológico y en los factores sociales y psicológicos es el procedimiento médico adecuado para conseguir una recuperación más sostenible, tanto en el terreno del TDAH como en el de las adicciones.