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semFYC reclama nuevas medidas para reducir la prescripción de antibióticos

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Como indica el Foro Económico Mundial la resistencia a los antibióticos representa un grave problema de salud pública en Europa y, a nivel global no se exagera en afirmar que se ha convertido en “el mayor riesgo”. Por este motivo, médicos de familia expertos en enfermedades infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia  y Comunitaria (semFYC) se manifestaron a favor de la implantación de PROA (programas de optimización de antimicrobianos) en Atención Primaria en el transcurso del 37 Nacional de la semFYC celebrado estos días en Madrid.

¿Qué son los PROA?
Los PROA (Programas de Optimización de Antimicrobianos) son programas que tienen como objetivo mejorar el uso de antibióticos. Aunque en los últimos años se han puesto en marcha a nivel hospitalario para luchar contra las bacterias resistentes a los antibióticos, la realidad es que hasta ahora las políticas sanitarias en este sentido aun  no  han contemplado la implementación de estos programas en  Atención Primaria, hablando de España. Un dato muy a tener en cuenta, y es que el 80%-90% de todas las recetas de antibióticos se realizan en Atencion Primaria, por lo que el primer nivel asistencial se presenta como un contexto esencial para abordar el problema de las resistencias a los antibióticos. “Las políticas sanitarias y planes de contención de las resistencias, tanto a nivel nacional como internacional, deben incluir atención primaria de salud como un contexto esencial desarrollar PROA y contener el problema”, afirman médicos de familia expertos en enfermedades infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia  y Comunitaria (semFYC).

Según datos del Ministerio de Sanidad. Según el European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC), las infecciones por gérmenes resistentes representan más de 20.000 muertes anuales en Europa, con un gasto sanitario adicional del orden de 1.5 billones de euros. Además, las perspectivas de contar con nuevos antibióticos, como afirma Virginia Hernández Santiago miembro del Grupo de Trabajo en Enfermedades Infecciosas SoMaMFyC (Sociedad federada a la semFYC) “son desalentadoras, por lo que se prevé un panorama sombrío en cuanto a la disponibilidad de tratamientos antibióticos eficaces en el futuro”. Esta experta, también especialista en MFyC, investigadora clinica (Clinical Research fellow) en la Universidad de Dundee, en el campo de las enfermedades infecciosas, y con experiencia en PROA en Atención Primaria en Escocia, considera “que preservar la eficacia de los antibióticos disponibles mediante un uso racional es esencial”.

Prescripción basada en la evidencia
Para hacer frente a este reto, el conjunto de médicos de la semFYC expertos en enfermedades infecciosas hacen un llamamiento para que la prescripción de antibióticos se haga en base a la evidencia, y es que los datos con que se trabaja confirman que hay un elevado porcentaje de “uso inadecuado de antibióticos, con dudoso o nulo valor terapéutico que se sitúa entorno las 36-50% de las prescripciones en AP y en el 50% de las realizadas en urgencias hospitalarias”.

A pesar del escaso impacto, la deprescripción de antibióticos es, junto con la investigación de nuevos fármacos,  la vía necesaria para poder seguir curando. Al respecto, José Mª Molero, también miembro del Grupo de Trabajo sobre Enfermedades Infecciosas de la semFYC, afirma que “estudios sobre el uso de antibióticos en AP en infecciones respiratorias y urinarias se relacionan de forma directa con aparición de resistencias, hasta 12 meses post-exposición. Y la disminución de la prescripción de antibióticos en pacientes ambulatorios se ha acompañado de una reducción  de la resistencia”.

Hay otra circunstancia que puede estar impulsando la prescripción de antibióticos por encima de lo que sería necesario, indica Molero, y es que “una de las preocupaciones principales por las que se prescriben tantos antibióticos es para evitar el infratratamiento”, por ello que “los tratamientos de mayor duración y múltiples tratamientos se relacionan con una mayor probabilidad de resistencias” y además “sabemos que las tasas de complicaciones no significativamente mayores se dan en países con bajas tasas de prescripción de antibióticos”.

Medidas para prescribir qué tipo de antibióticos o limitar su uso
Frente a estas situaciones se han planteado medidas más taxativas, y es que desde directrices impuestas por la administración, campañas de uso racional de antibióticos por prensa, televisión o radio, hasta incentivos económicos para prescribir según qué tipo de antibióticos o limitar su uso, que “tampoco han conseguido los resultados esperados, pues sólo con los programas activos se han detectado resultados más eficientes” apunta Josep Ma Cots, para quien “la participación del paciente es clave”.

Entre las campañas que se han realizado con este enfoque pluridestinatario, la semFYC ha sido protagonista de varias de ellas, entre las que destacan la recientemente organizada junto a la SEFAC para recoger antibióticos almacenados en los hogares o el doble decálogo de resumen de las buenas prácticas en el manejo de los antibióticos y las situaciones en las que más frecuentemente se da la automedicación.

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