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El dolor crónico constituye una “verdadera enfermedad” con un impacto a nivel físico y psicológico similar al del cáncer

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El impacto del dolor en la calidad de vida global y en las dimensiones física y psicológica, “es muy importante y similar al de enfermedades como el cáncer”. Así como el dolor agudo es un síntoma, el dolor crónico constituye una “verdadera enfermedad”, considerado como un problema de salud pública a nivel mundial y siendo “la causa más frecuente de sufrimiento y discapacidad”, según señala la responsable del Grupo de Trabajo del Dolor de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la Dra Juana Sánchez Jiménez.

Pese al consenso internacional de que los pacientes con dolor crónico deben ser tratados, se estima que el 80% de la población mundial con dolor moderado o intenso tiene un acceso insuficiente o nulo al tratamiento del dolor.

En Europa existen altas cifras de prevalencia y de impacto económico y social. Se calcula una prevalencia de dolor crónico del 19%, con importantes repercusiones laborales y personales, escaso acceso a recursos especializados de tratamiento, un 50% con tratamiento insuficiente y con un tercio de pacientes sin tratamiento. En nuestro país, padecen dolor 6,1 millones de españoles, es decir, el 17% de la población, siendo las mujeres presentan dolor con mayor frecuencia que los hombres (61% vs 39%) y con carácter más intenso.

Durante el próximo Congreso nacional de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, que se celebrará en San Sebastián del 18 al 20 de mayo, se abordará la importancia del dolor, desde distintas facetas: su temporalidad (dolor agudo, dolor crónico), su mecanismo fisiopatológico (dolor nociceptivo somático o visceral, dolor neuropático), su diagnóstico y abordaje terapéutico.

En el manejo del dolor, los médicos de Atención Primaria son a menudo los primeros en diagnosticar y tratar las enfermedades que causan dolor, tanto agudo como crónico. “Esto los coloca en una posición clave para abordar y tratar el dolor, valorando las opciones tanto farmacológicas como no farmacológicas, seguras y eficaces para sus pacientes”, señala la Dra Sánchez.

Demanda básica y derecho de la población
En nuestro entorno del siglo XXI, el tratamiento adecuado del dolor “es una demanda básica y un derecho de la población; esto exige un alto nivel de preparación teórica y práctica por parte de los profesionales, con una adecuación continua a la mejor evidencia que responda a las expectativas de los pacientes”, en palabras de la responsable de Dolor de la SEMG. Y más si tenemos en cuenta que la correcta identificación de las características y del tipo de dolor, “es el primer e imprescindible paso para proceder al diseño de una estrategia que resulte eficaz para su control o erradicación”.

En el XXIV Congreso Nacional de Medicina General y de Familia tendrá especial protagonismo el dolor neuropático, que se caracteriza por tener una elevada prevalencia dentro del dolor crónico y por ser “difícil de tratar” debido a su complejidad fisiopatológica. La mayoría de los pacientes con síntomas de dolor neuropático se gestionan en la Atención Primaria, y sólo una minoría es derivada para evaluación clínica y diagnóstico a segundo nivel, según la Dra. Sánchez.

Se considera que alrededor del 15-25% de las personas con dolor crónico presentan dolor neuropático. Concretamente, aparece en el 8% de los pacientes con accidente cerebrovascular, al menos en el 20% de los pacientes con esclerosis múltiple, aproximadamente en el 50% de los que presentan lesión medular y en torno al 60% de los que han sufrido una amputación (miembro fantasma).

Respecto a la prevención, es posible conseguir reducir la incidencia, la prevalencia y el impacto del dolor neuropático actuando de forma temprana en la detección de los factores de riesgo generales para la cronificación del dolor, así como una utilización precoz de los tratamientos con eficacia demostrada, señala la experta.