La sociedad española tiene una esperanza de vida que aumenta año tras año, lo que supone un incremento de la cronificación de enfermedades y los procesos asociados al envejecimiento. En este contexto, la monitorización de los procesos crónicos va a ser una constante y la tecnología digital va a favorecer este cambio en el que el paciente no solo ocupará el centro del sistema, sino que además será corresponsable de su propia salud. “Estamos asistiendo a un cambio de paradigma a lo largo de los años, pasando de una medicina reactiva con un paciente pasivo y expectante ante el sistema, a una participativa y posteriormente colaborativa en la que los pacientes demandan más interactividad e información por parte de los especialistas. Además, la transformación del modelo sanitario hacia modelos de continuidad de cuidados (procesos crónicos) y el rol más activo de los pacientes hace más que evidente la necesidad de apostar por un modelo de interoperabilidad para favorecer el acceso de pacientes y profesionales a la información clínica independientemente del sector asistencial en el que se estén moviendo”, explicó Adolfo Fernández-Valmayor, presidente del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (Fundación IDIS), durante la Jornada “Transformación digital de la sanidad en España”, organizada por Unidad Editorial.
La monitorización de procesos crónicos va a ser una constante en los próximos años y la tecnología digital va a favorecer este cambio en el que el paciente no solo ocupará el centro del sistema, sino que además será corresponsable de su propia salud

Actualmente existe un consenso global sobre la importancia de compartir información puesto que aporta grandes beneficios a todos los agentes del sector. Se conocen iniciativas como “Blue Button” en Estados Unidos que permite a los ciudadanos acceder a su información clínica desde cualquier localización o la Historia Clínica Digital del SNS en España; sin embargo, todavía no ha existido un proyecto que haya tenido el alcance y la penetración requeridos para materializar los beneficios de la interoperabilidad. Para el presidente de IDIS, “es imprescindible poner en marcha un modelo de interoperabilidad organizativa que posicione al paciente en el centro de los procesos como responsable último de la gestión de la información. Ya no será fundamental una gran plataforma única y centralizada que custodie la información clínica, que disponga de referencias a dicha información o que gestione los accesos a la misma. Ahora será suficiente con que cada paciente disponga de su información y tenga la posibilidad de autorizar a terceras personas a que la consulten para un propósito concreto”.
El 97% de los ciudadanos y el 87% de los profesionales médicos consideran que el paciente debe tener acceso a su historia clínica
Este modelo de interoperabilidad organizativa permite que el paciente sea el artífice del intercambio de su propia información clínica y pueda autorizar de forma voluntaria a un tercero a consultar dicha información.
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