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Serafín Romero: Hay que aprovechar todos los recursos del sistema de salud

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El Dr. Serafín Romero, presidente de la Organización Médica Colegial, ha hecho un repaso con iSanidad. Lo mejor de la Sanidad a cuatro de los principales temas que afronta el sector en este trimestre: atentados de Barcelona, la relación público-privada, el proceso de independencia de Cataluña y la OPE nacional. Empieza un curso que parece va a ser bastante movido.

El curso nace marcado por los atentados de Barcelona. El sector sanitario ha mostrado su increíble disposición de ayuda y dedicación, ¿cómo se puede seguir alimentando este ADN en los profesionales?
La sociedad española en general es solidaria, pero los servicios sanitarios siguen manteniendo esa respuesta ante situaciones tan difíciles como los que se viven en un atentado de estas características. Una sociedad a la que se le solicita donación de sangre y se forman colas o que esté con los heridos en un atentado a los pocos minutos de ser atropellados dice mucho de ella.
Los servicios sanitarios, a pesar de los debates profesionales o laborales, van a seguir dando lo que la propia sociedad espera. Es una de las profesiones mejor valoradas por los ciudadanos.

Un estudio de ESADE anunciaba la necesidad de una partida de 32.000 millones de euros para la sanidad en los próximos años, pero los presupuestos solo han concedido alrededor de 300, ¿se puede sostener un sistema como este y el alto nivel de los profesionales sin mejorar la inversión?
Tanto la propia organización como yo mismo, llevamos un tiempo denunciando periódicamente que con el horizonte de gasto sanitario para cumplimiento de nuestros deberes económicos con Europa, con una caída progresiva del PIB, no vamos a poder legar a nuestros hijos y nietos un sistema sanitario como el que hemos disfrutado, y las consecuencias derivadas de esto incide directamente en listas de espera, en faltas de recursos, en renovación de equipos y tecnología… y esto tendrá sus repercusiones.

Con el horizonte de gasto actual no vamos a poder legar a nuestros hijos y nietos un sistema sanitario como el que hemos disfrutado

Esta situación no va reñida con que un profesional de la medicina dé lo mejor de sí, no va a impedir que un médico, aunque tenga los mínimos recursos, atienda a la persona. Ha sido así y va a seguir siendo así a lo largo de los tiempos.
Lo que está claro es que si mantenemos la infrafinanciación de nuestro sistema sanitario no podremos estar a la altura de los mejores. Eso va a ser impensable, así lo venimos denunciando y así lo vamos a seguir comentando en cualquier estamento y en cualquier oportunidad que tengamos.

¿Cómo se puede normalizar la relación de la sanidad pública y privada?, ¿es una cuestión política?, ¿deben estar los profesionales al margen?
Es una situación derivada de decisiones políticas, y además existe la necesidad de un pacto que no sea interesado y oportunista sobre la privatización, si gestiona mejor uno u otro… Hay un conflicto de intereses y una falta de decisiones políticas, pero al final, en nuestro entorno existe una verdadera colaboración, existen conciertos, existen fórmulas en las que se está trabajando conjuntamente.

El debate sobre la colaboración público-privada es estéril cuando se piensa que uno es mejor que otro

Cualquier tipo de propuesta que pueda mejorar la calidad del sistema sanitario a un coste aceptable sin mermar el nivel de equidad y de acceso de toda la población tendrá que ser escuchada. Pero lo que no podemos entrar es en el debate duro de “o blanco o negro”.
Otra de las cosas que venimos exigiendo es la creación de ese panel de expertos que ayude a centrar todos los diagnósticos de nuestro “enfermo”, que es nuestro modelo sanitario, y que haga propuestas para que la clase política, mediante un gran pacto, recoja, valore, pondere y favorezca las medidas donde todos podamos sumar. Este debate público-privado es estéril en el momento en que uno piensa que lo hace mejor que el otro, o en el momento que todo lo que está en el otro lado es malo.
Nosotros creemos en un sistema público sanitario, pero la asistencia pública sanitaria no conlleva no aprovechar los recursos que tenemos en nuestro ámbito de la sanidad privada.
Cualquier propuesta debe ser escuchada, atendida y valorada. Y no debemos depender exclusivamente de lo que crezca el sector privado, que es el único que crece en España, para poder seguir manteniendo un sistema público, que lo que tiene es un problema de infrafinanciación. El sistema se puede financiar adecuadamente y se pueden seguir manteniendo unos servicios en colaboración con el sector privado, sin desaprovechar todos los recursos.

¿Qué le puede ocurrir a la sanidad en Cataluña y a los médicos concretamente si definitivamente se activa el proceso de independencia?, ¿qué podría suceder con los profesionales, con la formación, la investigación…?
Desde el punto de vista de la organización, podríamos considerarlo como un problema similar al ”brexit” con el Reino Unido. Todo son cábalas para un escenario que no sabemos cómo va a terminar.
Como profesionales deberíamos preservar la asistencia y la movilidad para los ciudadanos, estén donde estén. Eso es lo que hemos venido demandando a los gobiernos, tanto de España como de Reino Unido, a la hora de enfocar este debate de desconexión que va a afectar a ciudadanos y profesionales. Nuestra postura tendría que ser muy semejante a la que estamos manteniendo con el “brexit”, sin entrar en el debate político de una desconexión.
Lo que tenemos que garantizar es que cualquier tipo de desconexión no afectará ni al sistema sanitario ni a la seguridad de los ciudadanos, pacientes y profesionales.
No se puede valorar la desconexión desde un punto de vista sanitario exclusivamente, habría que valorar el hipotético Estado que se quedaría, si pertenece a la Unión Europea o no pertenece.

Son cábalas, pero la formación y la investigación no entiende de países ni de fronteras

Desde un punto de vista profesional, la conexión desde la investigación, la formación… hoy en día no entiende de fronteras, ni de países, ni de pensamientos, seguiría habiendo una relación profesional investigadora, docente y formativa.
Quizá el problema más importante sería el de la movilidad, porque en Europa sí existe una ley para la sanidad transfronteriza, de cómo se relacionan los países, como se hace el copago y no se sabe en qué grado quedaría.
Es un marco hipotético.

¿Preocupa mucho, también la OPE a nivel nacional?
Esperemos que el otoño sea el cierre de una gran OPE extraordinaria para los profesionales sanitarios que necesitamos como el comer. Las comunidades autónomas deberían ponerse las pilas para que todo funcione muy bien y que no vaya haciendo cada una la guerra pos su cuenta.

Con la gran OPE nacional podemos volver a poner las plantillas sanitarias de los profesionales en un índice de firmeza importante.

Esto nos interesaría mucho porque tenemos una oportunidad de regular y volver a poner las plantillas sanitarias de los profesionales en un índice de firmeza importante.
Este debe ser uno de los retos para este Otoño y aprovechar el impulso que desde Hacienda ha llegado con esa gran OPE que tenemos por delante.
Es uno de los temas que vamos a seguir implicando a las Comunidades para que no entren en debate estériles, y que piensen en los ciudadanos y en los profesionales, para que podamos dar los mejores servicios independientemente de donde se haga la asistencia.
..Redacción