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Baltasar Lobato: “Los agudos y los crónicos tienen que ser tratados de manera diferente”

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El Dr. Baltasar Lobato es licenciado en Medicina y Cirugía, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, Master en Gestión Sanitaria por la Escuela Andaluza de Salud Pública. Consultos en AT Kearney, 18 años de experiencia en consultoría en el ámbito de la salud y Socio de la páctica de Sanidad en Accenture. Actualmente Socio de EY responsable de Health and Life Science. Ha sido el responsable de la mesa Integración sociosanitaria y humanización del libro 100 Medidas que mejoran el sector de la salud, y ha atendido a iSanidad. Lo mejor de la Sanidad para enfatizar lo más importante de esta área, con una importancia creciente en todo el SNS.

Agudos y crónicos deberían estar tratados de manera diferente. ¿La humanización del sistema implica combinar la atención sociosanitaria con la clínica?
Desde luego, los agudos y los crónicos tienen que ser tratados de manera diferente. El sistema sanitario que hay hoy está pensado para agudos, para una apendicitis, un infarto. Si te fijas en los hospitales, que es donde se va el 60% del presupuesto, están pensados para agudos, pero la configuración de la población con el paso de los años se ha ido cambiando radicalmente y es ahora la cronicidad la que está cogiendo peso y es la que nos puede llevar a la ruina del sistema.
El modelo sanitario tiene que cambiar radicalmente, para atender a los crónicos, que son los que realmente los que se están llevando el peso del presupuesto. Efectivamente los crónicos se agudizan y por eso tienen que ir a los hospitales, pero el foco tiene que cambiar radicalmente, lo que significa que deben potenciar la primaria porque son los que están más cerca, la primaria es la que gestiona la atención domiciliaria, es decir, atender al paciente en el domicilio y en tercer lugar, la integración de lo sanitario con lo social porque estos crónicos suelen ser los dependientes, que son las personas con más problemas social tienen. Si tú eres capaz de combinar ese cambio de modelo sanitario hacia la cronicidad, con la integración sociosanitaria, te va a llevar a ser sostenible.
Con respecto al tema de la humanización, desde hace mucho tiempo se está hablando de una sanidad centrada en el paciente pero realmente el cambio no se está produciendo. Si tú te vas al hospital ves que está el servicio de dermatología, cardiología, así que está centrada en los profesionales y no en las necesidades del paciente. Debería haber servicio de hipertensión, bronquitis crónica o multipatológico crónico dependiente y de esa manera si sería centrada en el paciente. Entonces, cuando hablamos de humanización, estamos hablando de que la sanidad se tiene que dar una vuelta para atender las necesidades del paciente y no la del profesional. Son cambios complementarios unos con otros pero son necesarios.

¿Mejoraría el sistema si los clínicos mejoraran las habilidades de comunicación?
Exactamente. A los clínicos les tienen que enseñar en las distintas asignaturas, como dar una buena o mala noticia, porque también hay que tener cuidado con las buenas noticias, ya que si las da generando más expectativas, luego se genera un problema. Las habilidades de comunicación son fundamentales y creo que son las grandes olvidadas. Empieza a haber algunas iniciativas en algunas comunidades que van en esa vía, que está bien. Hay una comunidad que ya tienen planes de la humanización de la asistencia. Por ejemplo, en la UCI Pediátrica está cambiando mucho, están dando más acceso a la madre y están haciendo que se pueda vivir mejor en ellas. Así que están empezando a tomar iniciativas que me parece que son muy positivas.

¿Hasta qué punto es positivo que un paciente conozca los datos de resultados de un médico o un paciente?
A mí me parece clave. La historia clínica es del paciente y hoy día está residente en los centros, no la tiene el paciente. Después, imagínate el cambio de paradigma que sería que todos tuviéramos acceso a saber quién es el mejor médico en hacer una cosa o cuál es el hospital que menos lista de espera tiene. Creo que esa apertura lo que hace es mejorar porque hace que todos los demás profesionales y hospitales quieran ser mejores y eso siempre es positivo. Hay que cuidarlo, hay que ver como se transmite pero yo creo que es la línea.

¿Humanización y tecnología son conceptos enfrentados en el ámbito sanitario?
Yo creo que sí pero hay que estandarizarlos. Es verdad que cada vez, con la tecnología que hay, al paciente se le toca menos la barriga y está más pendiente de ver qué dice una resonancia porque claro, ya no te falta tocar, ya lo ves en una imagen, pero precisamente eso es lo que está llevando de alguna manera a la insatisfacción de la gente con el sistema. La combinación de humanización con la tecnología es la que va a mantener ese equilibrio, porque si no hacemos nada en el mundo de la humanización, al final esto casi que con un robot y con unas pocas interacciones más vas a tener un servicio muy frío. Creo que sí que es verdad que están enfrentados pero que tenemos que aprender a balancearlos.

Si somos capaces de hacer transacciones bancarias y comprar acciones con el móvil pero no somos capaces de tener una historia clínica compartida. ¿Qué hace falta para llegar a ese extremo?
Creo que hace falta sobre todo voluntad de los políticos, clínicos y gestores para que eso se produzca. Después es verdad que hay que hacer inversiones en tecnología, pero hoy día la tecnología más que habilita eso porque en la banca ya está hecho. Además, esa inversión va a tener un retorno en términos de calidad y eficiencia que pagaría el proyecto en seis meses. Lo único que ocurre es que la gente sigue siendo muy celosa de la información que tiene, están las comunidad autónomas pero ya hay iniciativas desde el Ministerio, por ejemplo en el modelo de compensación en el gasto farmacéutico que hace que todas las recetas sean electrónicas y eso estaría funcionando. Así que desde luego no hay ninguna dificultad para que eso sea una realidad, salvo la voluntad.

..Redacción