Al abrir la puerta del Mercedes Clase E parece abrirse el “club de la tecnología y el confort”, empezando por los asientos amplios y de cuidado diseño, realmente cómodos con una sujeción lateral de los respaldos que aseguran la espalda. El salpicadero, lleno de detalles, es un ordenador de a bordo con las prestaciones más interesantes controladas por un «touchpad» y un volante multifunción con detalles muy prácticos: sonido, navegador, gasolineras próximas, límites de velocidad, presión de los neumáticos, control de velocidad…


La suavidad del movimiento y la aceleración no está exenta de una rápida y robusta respuesta y un comportamiento dinámico que producen una agradable conducción.
Imagen exterior
La línea del Mercedes-Benz Clase E es clásica y elegante, parecida a lo que podría ser algún hermano mayor, con dimensiones proporcionadas pero amplias, con una caída en la parte posterior que aumenta la necesidad del sistema de aparcamiento, y un sofisticado sistema de visualización 360º de última generación tan útil al aparcar como al salir del aparcamiento, de mucho valor cuando el coche está en estos modernos centros comerciales de dimensiones estrechas.
El maletero, de amplia boca de entrada, es muy capaz y resuelve, perfectamente, las necesidades de los ocupantes en un viaje.









