
Y mientras echas un vistazo al montón infinito de lecturas pendientes (esas que te imprimes en papel porque quieres darte el placer de tomar notas y subrayar), encuentras una revisión del año 2015 titulada m-Health adoption by healthcare professionals: a systematic review. El texto aparece publicado en la revista Journal of the American Medical Informatics Association.
Los dos factores esenciales para el uso de una app son muy conocidos: utilidad y facilidad de uso. Otros elementos citados en la revisión son la interoperabilidad(conexión de la app y sus datos con los sistemas de historia electrónica, por ejemplo) y la percepción de beneficio para el paciente (comparándolo con los riesgos que implica el uso de apps). Además, se observó que la familiaridad o el conocimiento previo de tecnologías similares ayudaron a su difusión y uso generalizado.
Los dos factores esenciales para el uso de una app son muy conocidos: utilidad y facilidad de uso
El cambio en la relación con el paciente también tiene su impacto, y de hecho se percibe como una barrera muy importante dado que, con el uso de apps, ciertas reglas del juego cambian radicalmente. Aunque precisamente ese cambio, asociado a una mayor autonomía del paciente y a una mejora en sus cuidados, fue percibido como una oportunidad y como un elemento que ayuda a implantar este tipo de tecnologías.








