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La importancia de una estrategia de detección precoz en cáncer de próstata

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..Redacción.
El tumor de próstata es en la actualidad la segunda enfermedad maligna más frecuente en el hombre y la quinta causa muerte de cáncer más común en todo el mundo. En los últimos años en España hemos percibido un incremento de la incidencia. Se estima que en este año 2020 se diagnosticaran 246.713 nuevos casos, lo que supone un crecimiento del 14% con respecto a los datos de 2012. Las cifras de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ponen de manifiesto que este tumor es el más frecuente en varones por delante de pulmón y colon. Ante esta situación la Asociación de Cáncer de Próstata (ANCAP) viene reclamando una estrategia de detección precoz en cáncer de próstata.

Precisamente este tumor es uno de los ejemplos más claros de que con un diagnóstico precoz se pueden salvar vidas. En los últimos años, la supervivencia ha aumentado. Según el informe del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, asciende al 89,9%. Es decir, es el cáncer con mayor supervivencia en el varón. Estas cifras muestran que con una estrategia de detección precoz, el número de largos supervivientes podría ser aún mayor.

Ante la creciente incidencia la Asociación de Cáncer de Próstata (ANCAP) viene reclamando una estrategia de detección precoz en cáncer de próstata

Existen hoy ciertas discrepancias en el ámbito sobre el mejor método de diagnóstico. Por un lado, aparece el cribado poblacional; y, por otro, la detección precoz. La primera supone una exploración sistemática de los hombres asintomáticos, mientras que la segunda conlleva la búsqueda de casos individuales. La evidencia científica parece que se decanta más por este segundo modelo.

La revisión Cochrane de 2013 puso de manifiesto que el cribado poblacional no mostraba beneficios en supervivencia cáncer específica ni en supervivencia global.Este trabajo analizaba las conclusiones de cinco ensayos clínicos aleatorizados que incluían a más de 341.000 hombres escogidos al azar.

El estudio ERSPC, iniciado en 1991, llegaba a la misma conclusión después de 13 años de seguimiento. La mortalidad se mantenía sin cambios, pero el coste en sobredetección y sobretratamiento resultaba elevado. Es cierto que la utilización del PSA ha revolucionado el diagnóstico de cáncer de próstata. No obstante, el PSA es órgano específico y no cáncer específico. Por este motivo, podemos encontrar altos niveles de PSA en hiperplasia benigna de próstata, prostatitis, retención aguda de orina y en otras enfermedades no malignas.

La revisión Cochrane de 2013 puso de manifiesto que el cribado poblacional no mostraba beneficios en supervivencia cáncer específica ni en supervivencia global

El ensayo ERSPC se llevó a cabo en siete países diferentes. Otra de las conclusiones fue la heterogeneidad en los resultados de cada país. España, por ejemplo, era uno de los que recomendaba la no implantación de un cribado poblacional.

Estos datos han puesto de acuerdo a las distintas sociedades urológicas internacionales que no recomiendan el cribado poblacional. Sí consideran necesaria una detección precoz, así como la importancia de llevar a cabo una de serie de prácticas como el tacto rectal, la valoración de la edad y de las comorbilidades del paciente, la indicación de biopsia prostática con PSA sérico entre 2 y 4 ng/ml y una relación fluida entre médico y paciente.

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