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La OMC apuesta por ayudar económicamente a las mujeres para que no aborten por problemas económicos

La última propuesta referida al aborto de la Organización Médica Colegial que ha realizado, a través de su Presidente, Juan José Rodríguez Sendín, consiste en ofrecer una ayuda económica a las mujeres que tengan que abortar por motivos económicos. Es una propuesta que ya hizo la OMC para la anterior reforma del aborto con el objetivo de evitarlas coacciones a la mujer, sin embargo “como se hablaba de dinero no se le hizo caso”.

Durante la presentación de la ‘Guía de Recomendaciones para la Práctica Clínica’ el Presidente Rodriguez Sendín ha declarado que «creemos que ninguna mujer debería verse obligada a abortar, aunque no quisiera hacerlo, porque no tuviera posibilidades económicas de mantener al niño». No ha matizado de donde deben salir estos presupuestos de ayuda a las mujeres. También declaró que no comprendía bien el término de violencia estructural que utilizaba el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón.

Por otro lado, debido a la gran diversidad de sentencias actuales que hay dictadas sobre el aborto, para el Presidente Rodriguez Sendín, también ha declarado que sería muy interesante que se regulara la objeción de conciencia porque un médico necesita trabajar con seguridad, y depender del criterio de cada juez no es una solución aceptable. Teniendo en cuenta la repercusión de la postura oficial que pudiera tener la OMC, no ha querido pronunciarse sobre la conveniencia de una nueva ley del aborto, aunque recuerda que el 94% de os abortos se realiza por la salud mental de la mujer.

Sin embargo, sí ha querido pronunciarse en la necesidad de que las menores informen a los padres o tutores, aunque matizando que se trata de informar, sin ser necesaria la autorización, porque para las menores puede ser mucho más dañino que sus progenitores no conozcan la situación.

Todas estas declaraciones fueron realizadas durante la presentación de la ‘Guía de Recomendaciones para la Práctica Clínica’, en la que se recogen los principios éticos y deontológicos por los que deben regirse los futuros médicos frente a sus pacientes.