El Real Decreto-Ley 16/2012 aparecido en el BOE el 26 de abril no corrige errores y va bastante más allá de lo indicado por Ana Mato, Ministra de Sanidad, al imponer un cambio de reglas que hará menos público, universal y gratuito el actual sistema. Todo enfocado, como es de suponer, a la obtención del mencionado ahorro de los 7.000 millones de euros por los que tanto se suspira en el Ministerio de Mato.
Se trata de un nuevo “medicamentazo”, que según los expertos, trasladará al usuario el importe de los laxantes, los antitusivos y las ambulancias. Todo antes del próximo mes de julio. Una reforma que supone un ataque directo a la línea de flotación del bolsillo del ciudadano, enfocado a paliar el gasto sanitario de nuestro miniesbozo de 17 semiestados que actualmente pululan en España que, según datos del propio Ministerio de Sanidad oscilan entre los 469 millones de La Rioja a los 10.527 de Cataluña, 10.288 de Andalucía, 7.904 de Madrid y 6.650 de la comunidad valenciana por citar solo algunas.
Con todo este movimiento de ideas e información ¿es de extrañar que en más de un sector, profesional o social, se piense que políticos y ciudadanos están a la greña por culpa de esa catarata continua de reformas que se anuncian cada semana, cuando acaba el Consejo de Ministros de los viernes, y lo que es peor, que nuestra Sanidad está sumida en una quiebra? Una Sanidad pública, universal y de calidad, base fundamental para el desarrollo del estado del bienestar y uno de los pilares para asegurar la solidaridad y equidad dentro de la sociedad.
Basta con echar un rápido vistazo a determinados detalles, como las más que discutidas decisiones de la realización de esos llamados “Macro-hospitales” como el de Toledo, El HUCA, Hospital Universitario Central de Asturias, que alcanza ya los 1.300 millones.
Pero hay otros muchos temas estructurales que inciden directamente en el sistema sanitario y no aparecen por las ruedas de prensa de la ministra Ana Mato:
- Extranjeros en Atención Primaria. Tratamientos no urgentes a extranjeros realizados con tarjetas sanitarias temporales que podrían posponerse hasta la vuelta sus países de origen. Costes elevadísimos que nunca se facturan o cobran a los países de origen. Las principales irregularidades detectadas están orientadas a errores burocráticos fácilmente subsanables con una gestión eficaz. Los errores principales vienen por varios puntos principales como son la falta de actualización de tarifas, la concesión de tarjetas sanitarias a extranjeros que no cumplen los requisitos para su posesión, la duplicidad de tarjetas, la falta de informatización, la asunción de pagos no correspondientes y la dejación de funciones a la hora de facturar los servicios sanitarios a los países de origen de los pacientes
- Urgencias. Un servicio sobredimensionado atendido por médicos residentes, que son la mano de obra más barata. Cantidades ingentes de pruebas realizadas por falta de conocimiento y/o seguridad por fala de supervisión. Es necesaria una inversión en coordinación y organización para que el rendimiento suba y los costes puedan disminuir.
- Infrautilización de las estructuras. El problema radica en que muchas unidades diagnósticas o de tratamiento están infrautilizadas y no es infrecuente el hecho de que, en algunos casos, la jornada de trabajo se termine a las 13 horas, pudiendo hacerse más pruebas o abriendo turnos de tarde con gente contratada. La productividad no es un tema que se estudie o se prime.
- Farmacia hospitalaria. Los gastos en farmacia comunitaria por parte del Ministerio de Sanidad se ofrece habitualmente, pero las cifras sobre el gasto de este capítulo en hospitales no se encuentra. Que cada hospital gestione sus compras no tiene sentido y la propuesta de central de compras puede significar un importante paso hacia un verdadero ahorro.
- Inestabilidad profesional. Hay contratos indignos que muchos médicos tienen y que son silenciados por un sistema que hace que haya médicos que están contratados de lunes a viernes durante meses. ¿Puede un profesional transmitir seguridad en su trabajo y a sus pacientes renovando cada lunes su contrato? Las horas extras se convierten en un complemento esencial
- Turismo sanitario. Otro de los grandes problemas que Gobierno y Comunidades deben frenar con urgencia. Según el Tribunal de Cuentas, este turismo cuesta a las arcas públicas unos ml millones anuales y no solo se aprovechan los extranjeros que vienen solo para ser intervenidos sino que lo practican los propios españoles que viven fuera, vienen de vacaciones para ser intervenidos o tratados en un país en el que ya no cotizan
- Mala gestión y duplicidad de servicios Otra de las prácticas a la que los ciudadanos contribuyen es la duplicidad de servicios que un ciudadano realiza hasta encontrar el diagnóstico que más le conviene. La puesta en marcha de la tarjeta sanitaria única es un paso hacia adelante.
Por otro, la politización de los hospitales ha llevado a que muchos gerentes dependan de la correspondiente autoridad y los beneficios o pérdidas sean asumidas por las Administraciones directamente.
Teniendo en cuenta que son los médicos los que se ponen delante de los enfermos la Ministra tendrá que enviar respuestas contundentes para cuando los pacientes pregunten los motivos de los recortes que sufren.






