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Las consultas de telemedicina deben quedar registrada en la historia clínica del paciente. Así lo ha explicado el Dr. José Feyjoo, especialista en medicina interna, durante el webinar Seguridad de la telemedicina desde la perspectiva de la protección de datos, que ha organizado DS Legal Group. Asimismo para que esta consulta telemática requiere la aceptación del paciente.
El uso de la tecnología ha ganado fuerza en la relación médico-paciente en los últimos años. La pandemia de coronavirus ha incrementado el número de teleconsultas, pero su implantación era ya una realidad en España. «Los datos de la Comisión Europea revelan que somos el país que más teleconsultas realiza que más citas a través de internet solicita», ha expresado Silvia Moya, abogada y DPO de DS Legal Group. Los ciudadanos españoles son también los que más app de salud descargan de la red.
Las consultas de telemedicina deben quedar recogidas en la historia clínica pero para ser grabadas requieren del visto bueno del paciente

La telemedicina abarca servicios como la teleradiología, la telepatología, la teledermatología, la teleconsulta, la televigilancia, la telecirugía y la teleoftalmología. Precisamente la televigilancia puede jugar un papel importantet para evitar la hospitalización. Se estima que puede incrementar un 15% el índice de supervivencia de los pacientes de patologías cardiacas. La teleradiología y la teleconsulta pueden acortar las listas de espera, así como mejorar el uso de recursos y la eficacia del sistema.
Se estima que la televigilancia puede incrementar un 15% el índice de supervivencia de los pacientes de patologías cardiacas

Los primeros hacen referencia a la distorsión de la relación médico-paciente, la fragmentación de los cuidados médicos y la imposibilidad de la exploración clínica. Los tecnológicos incluyen la ausencia de estándares de registros y sistemas, interfaces demasiado técnicas, falta de interoperabilidad y escasa participación médica en los diseños de aplicaciones. Los éticos integran la confidencialidad de datos, la privacidad de la teleconsulta y la aceptación del paciente. Los legislativos, por su parte, han referencia a una nueva cultura ética y jurídica, la disolución de los límites geográficos, pero no de los jurídicos, necesidad de delimitar al detalle las responsabilidades y compatibilizar legislación y reglamentos de países diferentes.
En la parte organizativa aparecen estructuras sanitarias poco interconectadas, resistencia al cambio, así como escasa motivación y formación institucional de los profesionales. Por último, los sociales incluyen brecha digital, reajustes en los sistemas de asistencia médica y sobrestimación de la tecnología por sí misma.






