Lola Granada
Diversas sociedades de naturaleza científica como la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) compuesta por doce asociaciones del sector sanitario, solicitan que se aporten a los sectores sociales e investigadores con capacidad en cuestiones políticas y económica y a los ciudadanos en general, información suficiente que les permitan jugar sobre la veracidad y exactitud de los beneficios de esa colaboración público-privada que se está propugnando, así como el fondo real de las estrategias de la gestión sanitaria privada que con tanto énfasis se están haciendo en todos los discursos de cuantos la defienden.
En un comunicado firmado recientemente por la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), la Sociedad Española de Epidemiología Psiquiátrica (SEEP) y la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC), entre otras, lamentan que el discurso de los defensores de la gestión sanitaria privada frente a la pública propugnando sus bondades, se esté realizando con tanta fuerza e insistencia, sin explicarlas razones de fondo. Las sociedades firmantes proponen que se ofrezca con absoluta transparencia el verdadero fondo de cualquier medida que, con este carácter, se vaya a tomar, ya que su repetida ocultación representa un atropello flagrante al derecho que los ciudadanos tienen a recibir una información suficientemente amplia y correcta, así como la obligación de los poderes públicos de presentar unas cuentas con resultados absolutamente transparentes.
Si la cuestión clave es cómo mejorar la gestión actual, está claro que esta no se va a conseguir con el simple hecho de cambiar el actual gestor. De ahí la necesidad de razonarlo previamente y compartirlo con la sociedad.
A pesar de toda la retórica que sobre este hecho se está haciendo, todas las sociedades científicas sanitarias, o por menos la mayoría, aseguran no disponer, de momento, de razones suficientemente evidentes como para apoyar el cambio que con tanta insistencia se les está proponiendo, sin hacer pública la información suficiente para verificarlas. Actitud que lleva directamente a pensar en su desinterés por demostrarlo, consecuencia de un carácter totalmente antidemocrático, dando lugar a pensar, que pueda existir el riesgo de que se de una extraña proximidad entre las autoridades y los futuros concesionarios.
Por ello, se pide que, antes de adoptar medidas que pueden implicar un determinado riesgo, se considera absolutamente necesario que se produzca la inmediata aportación a todos los sectores afectados o implicados directa o indirectamente por esta decisión, así como a los ciudadanos en general, información suficientemente transparente que les permita juzgar, por sí mismos y sin equívocos de ningún tipo, los beneficios, económicos y asistenciales que estas medidas van realmente a aportar al Sistema Sanitario.









