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¿Por qué estamos pendientes del confinamiento domiciliario?

Confinamiento domiciliario

Luis de Haro. Director general de iSanidad.
El año 2021 ha empezado bastante peor de lo que se esperaba. La tercera ola Covid ha llegado con una fuerza inusitada, pero no inesperada. Profesionales de salud pública, virólogos, autoridades sanitarias y la experiencia de otros países lo venían avisando. Ahora la posibilidad de un confinamiento domiciliario es protagonista en muchos ámbitos.

El incremento de la incidencia, el incremento de positivos, el incremento de fallecidos, la presión asistencial… Ninguno de los datos que se manejan son esperanzadores. Tampoco es esperanzador el ritmo de la vacunación ni los mensajes que aseguran que la vacunación no es el final.

El incremento de la incidencia, el incremento de positivos, el incremento de fallecidos, la presión asistencial… Ninguno de los datos que se manejan son esperanzadores

¿Dónde poner la esperanza? De nuevo el mismo problema. El Ministerio de Sanidad no ofrece ninguna confianza. Han pasado tantos ministros en los últimos años con tantos proyectos y prioridades distintas que nada es creíble. La situación actual de un ministro más pendiente de las elecciones de Cataluña que de afrontar la pandemia tampoco ayuda.

El Ministerio necesita una estabilidad que no existe desde hace muchos años. Se hace necesario un proyecto que no cambie continuamente ni esté ligado a las necesidades de los partidos. Hace falta redefinir un sistema sanitario que está “haciendo aguas”. Los profesionales están cansados, desmotivados, hartos… Tampoco a los pacientes se les escucha. Ahora mismo la ideología prima en las acciones, en las declaraciones, en las notas de prensa y en los comunicados. Todo parece la búsqueda de la reafirmación del proyecto político. La credibilidad de los portavoces está por los suelos porque todo se rige por unos intereses que no son comunes.

El objetivo es evitar el confinamiento domiciliario en la cuarta y en la quinta ola escuchando a los profesionales

El confinamiento domiciliario tiene unas consecuencias económicas difíciles de asumir. Sin embargo, todo apunta a que será necesario y no se podrá evitar. Ahora el objetivo debe ser prevenirlo en la cuarta y la quinta ola. Para prevenirlo hay que escuchar a los profesionales, tener un proyecto y seguirlo.
No saldremos de esta crisis del Covid sin escuchar a los profesionales, a los que más saben. Tampoco saldremos de esta crisis con suposiciones o afirmaciones sobre el futuro sin fundamento alguno.

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